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HACIA UNA LEGÍTIMA DEFENSA AMBIENTAL

 

Campesinos ocupando un sojal. Foto: ultima hora

Este artículo pretende esbozar la validez de extender la doctrina de la legítima defensa en el ámbito de los derechos ambientales.

Cuando el 19 de mayo de 2008 un grupo de campesinos de las Mesas Coordinadoras Campesinas (MCNOC) detuvo por cuenta propia el inicio de la deforestación de una reserva ecológica[1], se generó dos reacciones en la prensa comercial y en el pueblo paraguayo en general. En los medios de comunicación comerciales se condenó el acto, pero en forma tibia (ya que los deforestadores estaban en una situación ilegal) mientras que los comentarios que se podían leer en las páginas digitales de algunos diarios apoyaban masivamente dicho acto; lo mismo sucedía en otros espacios, como medios alternativos, comunitarios y no comerciales. Algunos periódicos calificaron el hecho de “justicia por mano propia” en un razonamiento contrario al legítimo ejercicio del ciudadano en la defensa de sus derechos, entre ellos el “derecho a habitar en un ambiente saludable y ecológicamente equilibrado” (artículo 7 de la Constitución Nacional de Paraguay)

El derecho a un ambiente sano está calificado como un derecho de tercera generación, es decir, un derecho colectivo o, más precisamente, un derecho individual compartido por todos. En el Paraguay rige la doctrina del derecho penal mínimo, es decir, de aquélla corriente del pensamiento punitivo que interpreta a los castigos estatales como medios de asegurar la convivencia pacífica en sociedad y de reafirmar los valores democráticos de libertad, justicia social, etc. El estado no está para castigar, está para garantizar la convivencia democrática, pacífica y la “la readaptación de los condenados y la protección de la sociedad” (artículo 20 de la citada constitución) La convivencia pacífica es una exigencia, por tanto “Nadie podrá hacer justicia por sí mismo...Pero se garantiza la legítima defensa” (artículo 15, constitución citada) Al respecto, la legítima defensa está legalmente definida como “...quien realizara una conducta descrita en el tipo penal de un hecho punible, cuando ella fuera necesaria y racional para rechazar o desviar una agresión, presente y antijurídica, a un bien jurídico propio y ajeno”(artículo 19 del código penal paraguayo) La legítima defensa está bien delimitada en la doctrina internacional e irregularmente valorada en la jurisprudencia paraguaya, como fue el caso de un comerciante turco, en la capital, que asesinó a dos maleantes, persiguiéndolos; ni fue imputado ni mucho menos investigado, el fiscal declaró legítima defensa. En cambio, a una mujer joven, Zully Samudio, quien mató al ladrón que entró en su apartamento por la fuerza y la quería violar, la encarcelaron y solo mediante muchas manifestaciones se logró que en el juicio oral el tribunal la declarara inocente por ejercer la legítima defensa. Es internacionalmente conocido que el poder judicial paraguayo funciona irregularmente, en forma inorgánica e inestable; tendiendo siempre a cercenar la amplitud de la doctrina de los derechos humanos, haciendo prevalecer generalmente los derechos de los ricos y poderosos, reprimiendo cuasi-criminalmente a los pobres, en especial a las organizaciones sociales. Las cuatro condenas que la Corte Interamericana de Derechos Humanos impuso al estado paraguayo certifican esta situación.

Sin embargo soplan vientos nuevos en Paraguay y las organizaciones sociales saben eso. Por eso es que, considerando la doctrina internacional de derechos humanos y los últimos estudios científicos en la materia, no es absolutamente irracional pensar en la legítima defensa ambiental. Este tipo de legítima defensa sigue los presupuestos generales exigidos genéricamente para su ejercicio: 1- Necesidad; solo es posible ejercer la defensa cuando no existe posibilidad de pedir o recibir auxilio de la autoridad correspondiente (en Paraguay las autoridades no auxilian en lo ecológico) 2- Agresión ilegal presente: Solo es posible ejercer la defensa contra acciones prohibidas expresamente por la ley (delitos y crímenes previstos en las leyes) cuando las mismas son actuales o manifiestamente inminentes; en el caso ambiental la agresión no empieza cuando se manifiestan las consecuencias de los delitos ambientales, sino cuando estos se realizan. 3- Racionalidad: No se puede usar la fuerza por la fuerza, la defensa debe tener la misma energía que la agresión. No es razonable matar por defender una selva o un humedal, pero sí cuando está en inmediato peligro la propia vida.

Tanto en la norma expresa como en la doctrina internacional está claro que la legítima defensa no solo abarca los derechos directamente individuales, sino los colectivos también, entre ellos los derechos ambientales y ecológicos. Los campesinos paraguayos ya empezaron a ejercer este derecho como corresponde, rechazando deforestaciones o la plantación de soja transgénica, altamente antiecológica[2] Inclusive los monocultivos extensos están en esta categoría según los más recientes estudios científicos[3].

De esta manera, la mayoría de las ocupaciones, de latifundios sojeros y similares, que los movimientos campesinos están realizando, no son ilegales sino absolutamente legales, legítimas y necesarias, porque el actual modelo agrario es altamente destructivo del medio ambiente y viola el derecho establecido en la Constitución Nacional.

Abogado Alejandro Sánchez

Activista de Derechos Humanos y Ecologista



[2] Los transgénicos son antiecológicos porque necesitan de agrotóxicos altamente dañinos según estudios, también por diversos efectos colaterales riesgosos (perdida de biodiversidad genética) en el ecosistema, ver más en http://transgenicos.ecoportal.net/

[3] Es lo que determinó un equipo multidisciplinario de la ONU. Ver más en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66757&titular=el-sistema-agr%EDcola-debe-ser-revisado-

Los Planilleros de Itaipú (fotos)

Todos los planilleros de Itaipú al descubierto

LA REVOLUCIÓN DE FERNANDO LUGO

 

 

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Mohandas Ghandi sabía bien el poder de la imagen y la semiótica popular. Humilde, sencillo, lideraba una nación de millones caminando descalzo, desnudo, apenas con un taparrabo... Y así fundó uno de los estados más populosos del planeta; liberándolo del imperialismo británico y que hoy se perfila como potencia mundial.

Ahora, Fernando Lugo, sigue los mismos caminos de la revolución ghandiana. Sus sandalias, su rechazo a la corbata (a la moda occidental y su centralismo cultural, antiecológico e insostenible como todo centralismo sistémico, derrochador de recursos al requerir demasiados gastos en transportes y controles concentrados) Su poncho (más emblemático y autóctono que esas foráneas boinas rojas, que nada tienen que ver con nuestra cultura, introducidas por algún grupo de "izquierda confundida") Su sonrisa diáfana, su sencillez y su lenguaje popular.

¿Populismo? Sí, populismo, pero no demagogia. Populismo en su sentido prístino, original y no en el que los imperialismos impusieron, robándonos los significados que vienen de lo más profundo del pueblo. Ese saber que viene de ese campesinado muy experto en resistir en el hambre, en la miseria, entre enfermedades y glifosatos y transgénicos.

Los campesinos son muy sabios, son verdaderos profesionales académicos en saber sobrevivir con una comida al día, a veces ninguna. Son expertos post graduados en organizarse de la nada, sin tener a nadie de su lado. Son licenciados en hacer frente a las injusticias, a los capangas asesinos, a los señores feudales del narcotráfico que imponen las plantaciones de marihuana antes que las de comida -amparados por la narcocracia de diputados, comisarios y militares- Son expertos en ecología al vivir en carne propia la pérdida de lluvias y las enfermedades derivadas de los agrotóxicos y los monocultivos deforestadores.

Tal vez serán ignorantes de autores e intelectuales de libros y tesinas, pero la realidad que vivieron y viven no les ofreció tiempo para aprender esos saberes: Era sobrevivir, luchar o morir bajo las balas de los sojeros y del Roundup de Monsanto, Cargill, Delta & Pine y otros que ya mataron o enfermaron a decenas de niños paraguayos.

Este Fernando Lugo los acompaña, como verdadero revolucionario. Revolucionario de la vida sencilla, de los gustos sobrios, de la sabiduría de vivir sin que nada te falte ni nada te sobre (parafraseando a los sabios taoístas de China)

Un revolucionario sin paragón para el Paraguay. Un impertinente que molesta y molestará a la clase política tradicional y angurrienta de un país esquilmado y depredado hasta la última sangre de sus niños. Esos políticos de corbata, de trajes europeos, de camisas con sus marcas grandes (convertidos en publicidad viviente) de Yves Saint Laurent, de Giorgio Armani y tantos trajes caros; ajenos a nuestro país y su pueblo.

La cultura caudillista paraguaya así, de ser un elemento de opresión, se convierte en un elemento de liberación. Porque el máximo líder está mostrando que todos podemos ser como él, entonces el caudillo de base, el líder político local, el diputado, el senador, el ministro, que ostente sus 4x4, sus celulares al conducir (ridícula forma de ostentar poder por violar las leyes de tránsito) Sus perfumes de Oscar de La Renta, sus corbatas de seda, todo ello se volverá en su contra; porque no será popular, porque no será como el presidente, porque no estará con la gente.

El político que no se una a la revolución de Fernando Lugo, no tendrá futuro a mediano y largo plazo en Paraguay. Que tomen nota los políticos que rodean a Lugo: La revolución, la verdadera revolución semiótica y de conciencias, en Paraguay acaba de comenzar.

Alejandro Sánchez

QUEMAR BANDERAS Y FRATERNIDADES

(copyleft, se permite la reproducción total o parcial del artículo, solo se exige mención del autor)

Foto: abc color. Fecha: 15 de mayo de 2008

 

 

Desde hace décadas Brasil es, para los paraguayos en general, motivo de alegría, de música al ritmo de samba, de goles increíbles de parte del dúo Ro Ro o del memorable Pelè; además de ser, para la ínfima clase media paraguaya, encanto de sus playas en Camboriú y Santa Catarina. Sin embargo, desde que la oligarquía brasileña le puso el dedo de morir a Ciudad del Este, también Brasil se convirtió en constantes motivos de controles, represiones y persecuciones a los sacoleiros paraguayos en el puente de la amistad.

Memorables fueron los encuentros que intermitentemente sostuvieron dirigentes del Movimento Sem Terra (MST) de Brasil y dirigentes sociales paraguayos (como los de la FNC u otras organizaciones) No hace mucho se realizó el Foro Social Del Mercosur en Curitiba, donde la delegación paraguaya fue felicitada y agasajada por los anfitriones brasileños. Siempre el pueblo brasileño fue solidario con el paraguayo, ese pueblo que era tan descalzo y dolorido como lo es hasta ahora el paraguayo. Tanto en Brasil como en Paraguay los campesinos eran perseguidos por la misma oligarquía y los mismos terratenientes. Así, los tenebrosos capangas eran conocidos en ambos países. No fue el pueblo brasileño el que mataba a paraguayos, era la oligarquía nacida en ese país; pero renegada a los auténticos intereses nacionales del Brasil; que son los de su pueblo campesino y de los que luchan por defender el Amazonas. Esos intereses que gente como Chico Mendes, Paulo Freire o Leonardo Boff defendieron y defienden, por citar algunos de los más destacados héroes civiles de Brasil.

La solidaridad con Paraguay, de estos verdaderos patriotas brasileños, siempre fue muy grande, como la del historiador Julio José Chiavenato, quien en su libro “Genocidio Latinoamericano” expone claramente los crímenes que cometieron contra Paraguay los oligarcas brasileños del siglo XIX.

Recordando toda esta solidaridad, todo ese cariño y aprecio inmenso hacia nuestro país, duele ver que, en un aire de confuso patriotismo, unos humildes compatriotas quemen la bandera por la que luchan tantos amigos y hermanos brasileños. Duele, porque un país y un pueblo no se construyen con el odio hacia otro pueblo. Se comprende porque por décadas los capangas condenaron a la muerte, al destierro y al exilio a tantos campesinos paraguayos. Se comprende, porque por años el portugués brasileño fue sinónimo de opresión y terror para muchos compatriotas. Pero lo que no se quiere recordar o no se entiende es que los oligarcas de Brasil solo hicieron lo que los oligarcas paraguayos le autorizaron; al final, la responsabilidad es de la oligarquía paraguaya, no del pueblo brasilero y mucho menos de su bandera.

Pero en Paraguay soplan nuevos vientos, las clases privilegiadas de Paraguay se cansaron de la tutela de Brasil y por eso no dudaron en apoyar a un presidente de “izquierdas”. Así los medios comerciales iniciaron su campaña para apoyar la liberación del imperialismo brasileño. Pero en esa campaña se perdió el norte y se llegó al extremo de apoyar el mayor símbolo de xenofobia: La quema de una bandera de un pueblo fraterno. La mayoría o la casi totalidad de los medios no titubeó en destacar como estampa paraguaya la quema de la bandera brasileña.

¿Ese es nuestro símbolo de liberación nacional? ¿De refundación del Paraguay? ¿Acaso eso nos hace más paraguayos? ¿Será que con quemar esa bandera desterraremos los vicios del clientelismo político, del egoísmo exacerbado, de la ignorancia idolatrada, de la mediocridad institucionalizada? ¿Será que esa bandera tan amada por tantos hermanos debió pagar todas las fallas y todos los crímenes que unos pocos paraguayos provocaron a la mayoría de los paraguayos?

Esa es la pregunta que todos debemos hacernos.

Alejandro Sánchez

La Posición Paraguaya Ante La Crisis En Bolivia

Publicado también en Indymedia Argentina, Indymedia Paraguay, Indymedia Bolivia, Somos Paraguay

Una de las primeras medidas, en materia internacional, para el gobierno de Fernando Lugo, es posicionarse en lo concerniente Bolivia; dentro del marco del respeto a la soberanía de este pueblo y estado hermano.

En el pasado fuerzas foráneas a Bolivia y Paraguay llevaron a ambos pueblos a un enfrentamiento fratricida por las reservas hidrocarburíferas del Chaco boreal. Más de 50 mil jóvenes (entre bolivianos y paraguayos) murieron trágicamente para que unos barones del petróleo se enriquecieran en EE.UU.

Hoy, los herederos de esos barones; con mucha más demencia rapiñadora; desean fervientemente que los vientos de guerra soplen nuevamente en la región. Ya comenzaron su plan con una guerra mediática y desinformativa sobre lo que pasa en Bolivia. La cuestión es bien sencilla: Las oligarquías corruptas de las provincias más ricas de Bolivia, destacándose Santa Cruz, desean aniquilar a Bolivia mediante una secesión encubierta; que llaman autonomía. Cuentan con el apoyo del gobierno de George W. Bush. El gobierno de Evo Morales, electo democráticamente y el primero que se orienta en luchar verdaderamente contra la pobreza y la corrupción, se reafirma al recordar que la constitución boliviana es categórica al respecto: El territorio y la república de Bolivia es unitaria. Lo mismo se puede leer en la constitución de Paraguay.

Desde el punto de vista de la legislación boliviana, la consulta popular irregular que dispuso la gobernación de Santa Cruz carece de toda legalidad y legitimidad nacional e internacional. En el caso de Paraguay, sería como que los villarriqueños realmente se tomen en serio la idea de separarse de Paraguay (apoyados por la embajada de EE.UU.) Por supuesto, sería absolutamente irracional. Volviendo al tema legal, está claro que la consulta irregular no solo no puede ser reconocida por gobierno alguno, sino que incluso obliga a que todos los estados de la región se declaren a favor de respetar el orden jurídico interno de Bolivia (de hecho la OEA ha dispuesto lo correspondiente) Ello sin inmiscuirse en asuntos internos y soberanos del pueblo boliviano (algo que los medios corporativistas intencionalmente desinforman)

De todas maneras, una solución no violenta al tema está a la vista. Los gobernadores bolivianos que llaman a la consulta irregular eventualmente serán enjuiciados según el orden jurídico de Bolivia (en Paraguay lo que hacen se tipifica como asonada y levantamiento contra el orden constitucional) luego podrían ser removidos de sus cargos. Todas sus disposiciones, al ser ilegales, son nulas y sin valor alguno y una vez aclarado ello, la crisis boliviana acabará sin mayores sobresaltos. Lo único que pueden intentar estos líderes “autonomistas” es imponer por la fuerza sus irregularidades.

El que en Bolivia se esté intentando gestar una guerra civil no es ninguna novedad, los medios corporativos mercantilistas hace tiempo soliviantan esta idea, dentro y fuera de Bolivia. Ningún estado puede inmiscuirse en asuntos internos de Bolivia (al menos no de derecho) aunque ya subterráneamente un poder internacional se inmiscuye. Pero tampoco las fuerzas internas de Bolivia pueden intentar involucrar a los demás estados en sus conflictos artificiales. Es por ello que, bajo ningún aspecto, los estados vecinos a Bolivia pueden admitir que las fuerzas “autonomistas” se provean de armas. Los “autonomistas” solo tienen la vía de la fuerza ilegal para intentar imponer su aniquilación de la república unitaria de Bolivia. Para ello necesitan urgentemente de armas.

Es en este punto que el gobierno paraguayo tiene un gran desafío: El de reforzar militar, policíaca y ciudadanamente la frontera con Bolivia. Bajo ningún aspecto se puede permitir que el tráfico de armas y drogas hacia Bolivia continúe. Hace años que se viene denunciando un movimiento de este tipo hacia el país vecino, hace un año atrás cayó el dueño de una casa de armas con un verdadero arsenal de guerra en su casa. En aquélla ocasión el fiscal Arnaldo Giuzzio encontró hasta bombas plásticas militares en la casa del procesado; incluido chalecos y cascos antibala, aparatos de GPS y de telecomunicaciones satelitales, entro otros.

Otro punto delicado es la pista aérea militar que EE.UU. tiene en el Chaco paraguayo (algo ilegal según la constitución paraguaya, ya que el gobierno de EE.UU. abiertamente se declara en guerra preventiva-ofensiva y Paraguay ha renunciado a la guerra ofensiva en forma constitucional, por tanto no puede admitir instalación militar alguna de la nación del norte) El gobierno y la ciudadanía paraguaya están obligados a ejercer el control estricto sobre dicha pista. No se puede permitir que el gobierno de George W. Bush realice operaciones encubiertas o entregas clandestinas de armas a través de esa pista aérea.

Todos los ciudadanos paraguayos estamos obligados por la constitución nacional a impedir que los “autonomistas” bolivianos puedan adquirir armas a través del territorio paraguayo. Hemos renunciado a promover la guerra y desde hace 19 años luchamos pacíficamente por los cambios sociales dentro y fuera de Paraguay.

Por tales motivos, Fernando Lugo está apremiado en aclarar su posición en la cuestión boliviana y, a su vez, todos los paraguayos debemos acompañarlo ayudando a controlar el Chaco paraguayo, para que nunca más ninguna fuerza extranjera consiga nuevamente derramar sangre de hermanos bolivianos y paraguayos.

Abogado Alejandro Sánchez

La Crisis Educativa

 

LA CRISIS DE LA EDUCACIÓN PARAGUAYA Y MUNDIAL

Desde hace 61 años la educación en Paraguay está en crisis. El último intento de evolución progresista de la educación terminó aplastado a finales de los 1950's, cuando el ejército y la policía dispersaron a golpes y palos a la última gran manifestación estudiantil, en 1959. A partir de allí la educación paraguaya fue estancada, secuestrada y enclaustrada en la noche de la alienación y la propaganda ideológica. Con el golpe de estado de 1989 y el inicio de la transición democrática se intentó tímidamente renovar el sistema educativo. Lamentablemente esta renovación vino signada por el modelo verticalista-capitalista del Banco Mundial (que responde a la lógica de los intereses privados transnacionales, bajo la formalidad de interesarse en los pueblos)[1]Paulo Freire varias veces hizo referencia a esto en sus distintos trabajos. El modelo del Banco Mundial estaba lleno de principios pedagógicos muy buenos pero, parafraseando a Chomsky[2] en relación al sistema capitalista, pervirtió dichos principios inficionando el término “competitividad”[3]; que ideológicamente igualó a “efectividad”, siendo que el término más correcto es “habilidad” aunque, en el contexto de Paraguay y de la actual crisis mundial, debe hablarse más correctamente de “habilidades sociales”, sean científicas, técnicas, interpersonales, emocionales, comunicativas y, lo más importante, de reflexión crítica con respecto a la realidad histórica, presente e incluso futura (en relación a las estimaciones matemáticas que la ciencia puede hacer) La competitividad es un término ideológico, que tiende a maximizar el instinto depredador del ser humano (de hecho durante los últimos 50 mil años el homo sapiens se ha convertido en un depredador de destrucción masiva, alcanzando un pico total en los últimos cincuenta años) Así la reforma educativa, aplicada a mediados de los 1990’s, no solo no vino a solucionar los problemas educativos de Paraguay, sino que vino a extenderlos con un modelo hoy por hoy demostrado científicamente como altamente destructivo del ser humano y de la naturaleza.

Ahora resulta ser que la competitividad no sirve, mucho menos las simples competitividades técnicas que descartan la formación universalista no segmentada (el análisis generalista transdiciplinario se vuelve de nuevo urgente ante la “complejidad” de la realidad) Ser muy competitivo, es decir, saber luchar bien (guerra permanente) por los recursos, termina por agotar todos los recursos (naturales, humanos, tecnocientíficos; que finalmente se destinan a saber aniquilar a los adversarios en competencia: Armas, armas y más armas de dominación y manipulación). Por algo en Bolivia se abandona esta “reforma”[4].

En este contexto (y lo expresa bien las orientaciones programáticas de la reforma educativa del Banco Mundial) la educación es solo el perfeccionamiento en la competitividad, dominio y manipulación de los recursos que rodean al ser humano individual hasta el infinito (por más que los recursos sean finitos).

Abogado Alejandro Sánchez

Post graduado en didáctica universitaria



[1] Desde el análisis sistémico, un organismo conformado por intereses particulares de democracias imperialistas no puede dejar de responder a los proyectos de dominación de estas democracias. La primera democracia imperialista fue la ateniense (ver más en http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/contextos/444.htm ) Desde los acuerdos de Bretton-Woods, que crearon al FMI y al Banco Mundial, el dominio de este último está en manos de EE.UU. que, como lo demuestra la invasión de Irak, tiene todas las características de un imperio al establecer tributos encubiertos (transversales por medio de un oligopolio financiero hegemónico) a los demás estados a través de los citados organismos financieros transnacionales. Por cierto, el presidente del Banco Mundial siempre es un estadounidense, más claro imposible (ver más en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62748 )

[3] Competitividad es capacidad de competir (ver http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=competitividad ) de rivalizar, de pelear, de luchar (incluso con violencia) en el contexto de un mundo en constante guerra es violencia pura. El capitalismo ha logrado imponer su ideología de depredación y destrucción absolutas con este término y Paraguay es presa de esta cultura de la violencia encubierta.

UN HÉROE DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL EN PILAR

Comunicador Heróico...

Gustavo Rodas, desde su humilde hogar

 

 

Cuando lo conocí a Gustavo Rodas, era un joven despierto, inquieto y locuaz, tanto, que muchos ya lo percibían petulante. Nada más lejos de la realidad, Gustavo venía de una familia humilde de la periferia de Pilar, un superviviente de las políticas de exclusión y empobrecimiento que por décadas una oligarquía corrupta impuso en Paraguay.

 

Enjuto, pequeño, pero de corazón y mente grandes, Gustavo buscaba abrirse camino entre los jóvenes rebeldes, allá por el año 2002, cuando empezó a darse a conocer como verborrágico interlocutor. No lo entendíamos bien, pero él buscaba ejercitar y demostrar su intelecto ante ese grupo de opositores resistentes que llevábamos años enfrentando a la hegemonía política de ese momento.

 

A pesar de los prejuicios, supo ganarse la simpatía de algunos y así lentamente fue demostrando su capacidad comunicativa y sus ganas de servir a los demás. Varias veces lo visité en la casa de su madre, cuando vivía con ella. Noté que prácticamente estaban bajo los cables de alta tensión de la ANDE. En aquel momento le advertí de las graves consecuencias para su salud, y la de su madre, de estar tan cerca de los campos electromagnéticos de dichos cables. Aunque escuchó atentamente, no podía hacer mucho, la humildad en la que vivía no le permitía cambiar fácilmente de lugar. Hasta ahora pienso en que aquéllo le pudo ser muy dañino.

 

Cuando la oposición, separada, fue derrotada en el 2003, el equipo al que perteneció Gustavo se disgregó, cada uno quedó a su merced, en la lucha por sobrevivir ante otro gobierno más en contra del pueblo. Gustavo dejó temporalmente la actividad comunicativa (que realizaba como vocero político) y se dedicó a tratar de sobrevivir desde los barrios humildes de Pilar. Se llegó a casar y a tener un hermoso bebé, las nuevas responsabilidades le exigían más trabajo. Así, abrió un sencillo taller de electrónica.

 

El que haya sido un joven rebelde y opositor no fue olvidado por la maquinaria corrupta y autoritaria imperante en esos años. En un hecho confuso, fue denunciado  penalmente, una denuncia de lo más falsa que tenía solo el fin de encubrir un castigo político. El pobre de Gustavo terminó como terminan muchos humildes: En un calabozo insalubre. Un humilde joven rebelde encadenado mientras poderosos oligarcas robaban descaradamente sumas siderales en total impunidad.

 

Eran los años en que Nicanor Duarte Frutos se afianzaba en el poder y lograba conformar una justicia a su medida. Gustavo era el pueblo paraguayo convertido en prisionero de los opresores que se vengaban en la carne y en el espíritu de los más débiles y humildes.

 

A pesar de la humillación, de la denigración, de la difamación y calumnia que cayeron sobre él, estoico, perseverante y sacrificadamente logró salir de las mazmorras de la iniquidad. No sin antes haber sacrificado mucho de lo que había logrado reunir con su sudor y desvelo para su nueva familia.

 

No lo encarcelaron más, pero lo condenaron a una postración de miseria y hambre. A pesar de ello, con la ayuda de sus amigos más cercanos, Gustavo siguió perseverando y volvió a recuperarse y regresó a la comunicación, integrándose como reportero de la radio comunitaria Patria Soñada.

 

Solo pedía una oportunidad para demostrar su entereza, sacrificio y ética en el difícil mundo de la comunicación comunitaria y social. Los años limpiaron su nombre y fama.

 

Pero cuando Gustavo ascendía en el respeto de la comunidad, una desgracia mayor se abatió sobre él: Una artrosis múltiple empezó a destrozar su cuerpo y su capacidad de moverse. ¿Acaso fueron los cables de alta tensión? Nunca lo sabremos con certeza.

 

Cada día, cada semana, cada mes, perdía lo que le permitía trabajar: El poder caminar, el poder moverse. Lentamente Gustavo ya no pudo realizar reportes y coberturas. A pesar de todo ello guardaba el más humilde silencio sobre su enfermedad. Lastimosamente llegó el día en que Gustavo Rodas ya no nos pudo dar más reportes diarios desde exteriores. Un silencio enorme y gris se tornó sobre la radio Patria Soñada. Pocos meses después cerrarían la radio, pero la comunidad pilarense la volvería a abrir con protestas y valor.

 

Todos pensamos que Gustavo había caído en la más absoluta postración. Pero cual Titán invencible, se volvió a presentar en la misión comunicativa. Esta vez era un momento especial, se presentaba un ex obispo como candidato a presidente, algo inaudito en la historia universal. A pesar de sus terribles dolores para moverse, dijo presente!  y siguió los pasos del ex obispo por el departamento de Ñeembucú. Pero ello no le bastaría, siguió heroicamente participando del mundo comunicativo, así, no se amilanó ante el gran desafío que se le presentaba: La cobertura de las elecciones generales del año 2008, en Paraguay. Era un momento histórico y Gustavo no quería faltar a su cita con la patria. Se unió al grupo de comunicadores voluntarios que cubrían las elecciones en la ciudad de Pilar. Se encargó de una escuela de votación y si bien no podía recorrer el local, tenía quien fuera sus ojos y oídos.

 

Gustavo, cual soldado infatigable, encontró todo tipo de dificultades para transmitir sus reportes,  a todos hizo frente y a todos venció. Su esfuerzo bien valió la pena, el ex obispo a quien había acompañado antes se volvió presidente del Paraguay, inaugurando una nueva era de esperanzas y vientos democráticos y populares.

 

Admirado por su sacrificio y heroísmo, lo visité días después. Lo encontré en un humilde cuarto, luchando por vivir y dar sustento a su familia. Su esposa, gran compañera de soles, lágrimas y sonrisas, lo ayudaba en todo. Su niño estaba durmiendo en la humilde cama, en el único cuarto que alquilaban para pervivir. En esa misma pieza tenía todo su equipo informático con el cual había hecho reportes para web's de paraguayos en Nueva York.

 

Cuando nos vimos, nos abrazamos, unidos en la incontenible alegría de vivir un sueño hecho realidad, el principio de  la liberación de la patria. Con admiración en los ojos le dije que era un héroe por lo que había hecho. Con su sencilla sonrisa me dijo que solo hizo lo que le gustaba.

 

Hablamos de los proyectos futuros, de los nuevos horizontes que se habrían, de abrir más radios comunitarias en Ñeembucú, de que se debía revivir la red de radios del sur (que se conoció como Redsur) Cuando le repetí la idea de nuevas radios comunitarias, me llevó a otro cuarto, húmedo y atiborrado de cables y cajas. Me mostró un transmisor polvoriento en una esquina. ¡Ahí está! repuso, ahí está una futura radio comunitaria!

 

Respiré profundo y me di cuenta que estaba frente a un prócer anónimo que buscaba apasionadamente la forma de reconstruir la patria destruida, a través de la comunicación radiofónica, social educativa. Lo miré con una amplia sonrisa y supe que ya era tiempo de que Gustavo sea reconocido y admitido por su afán y su nobleza heroica.

 

Sueño el día en que Gustavo sea conocido en toda su capacidad y servicio. Estoy seguro que así será, porque un héroe de la comunicación social es y será el protagonista de la reconstrucción del Paraguay.

 

 

Alejandro Sánchez

El Ruego De Un País

En estos momentos Paraguay está siendo observando mundialmente, por sus elecciones. Se habla de fraude, de tensión y de un cambio político. Más allá de todo eso, Paraguay -un país hundido en tanta pobreza y corrupción, con niveles solo comparables con el de los países africanos más conflictivos- tiene un pueblo católico muy creyente y que sueña con un porvenir mejor. Una foto que describe ese profundo anhelo de un mejor mañana.