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El Amor En Tiempos de Egoísmo
“...toda sociedad que excluya, relativamente, el desarrollo del amor, a la larga perece a causa de su propia contradicción con las necesidades básicas de la naturaleza del hombre. ..Analizar la naturaleza del amor es descubrir su ausencia general en el presente y criticar las condiciones sociales responsables de esa ausencia ...”
Erich Fromm, El Arte de Amar (1950’s)

Finalmente esta es la realidad. Los clérigos se sorprenden del alto nivel de divorcios, uniones inestables y “familias postizas” que se dan actualmente en todos los países, especialmente en los de más desarrollo económico. Pensadores como Erich Fromm ya anunciaron el auge de este fenómeno. El Verdadero Romance ha sido derrotado, ya no existe en los medios masivos de información o “repetición”. El matrimonio es tan relativo, que ya no se sabe que es, salvo por las islas de ética y trascendencia (espiritualidad) que quedan.
A mí me toca de cerca, íntimamente, esencialmente.
Habiendo sido arrinconado en una pequeña ciudad por no haberme callado ante las injusticias, poco a poco quedé sin posibilidades de trabajo. Hice lo que se hace en una economía centralizada, ir a la capital y comenzar de cero desde ahí.
Acá estoy, por puro milagro, fe y perseverancia reflexiva, apoyado grandiosamente por unas amistades que me ayudan a descubrir el potencial que llevo dentro.
Ahora aprendí a callar más, ya no puedo luchar, solo ir por el mejor lado de la corriente y poco a poco aportar mi pequeña parte para que cambie. Aunque hubiese callado, mi entorno familiar tomaba posiciones que me afectaban, no había caso, iba a quedar marginado sí o sí, salí de eso, gracias a La Esencia Infinita.

En la capital hay más espacios y más oportunidades y como es grande, no te pueden perseguir tanto. Poco a poco voy saliendo económicamente y en un tiempo muy posiblemente empezaré a fortalecerme en ese tema.
También me di cuenta que el hilo de un verdadero romance es más fino que nunca. ¿Un verdadero romance? Aquél que va hacia una unión permanente, fundada en la comprensión, la amistad y la búsqueda del bienestar del ser amado, en la integralidad natural del ser humano (físico, mental y espiritual) en la ayuda mutua entre la mujer y el varón. En cambio, los amoríos actuales son más como los objetos descartables de hoy, se usan y se tiran rápidamente.
El consumismo ha ganado sobre la conservación.
Por una gracia infinita, decidí acercarme a los grupos espirituales, arrinconados en un mar de relativismo ultramaterialista por un lado y atrapados por una ortodoxia asfixiante por el otro. Como renovador espiritual, busco la avanzada en esos grupos. Los encontré. Somos pocos y en ese hilo sí encuentro espacios para encontrar y realizar el Verdadero Romance. Aunque no pocas hermanas y hermanos usan a la práctica de la Fe como un artículo de consumismo más. Inevitable en un mar de “use y tire”.

El egocentrismo reina y las expresiones amorosas tienden hacia un mero “me gusta y me hace bien” individualista, el valor de intercambio, la moneda común en las relaciones sociales de hoy. Es el modelo económico, no hay de otra. Ni hablar de los medios masivos de información, ni hablar.
La cultura racionalista-egocéntrica-consumista me lo impone: En mi surgencia económica debo buscar una mujer en igual y equiparada situación económica. Como la civilización es racionalista, es androcentrista y por supuesto, el varón debe y es el protagonista de todo. Si la mujer trabaja y gana un sueldo, el hombre que la corteje debe ganar más que ese sueldo. O sea, expresándonos consumistamente: Si la mujer tiene motocicleta, el varón debe tener auto, si ella tiene auto, el varón debe tener un auto de lujo (deportivo y de marca) Si ella tiene ese tipo de auto, el varón debe tener un Jet o un yate.
Entonces, en países como Paraguay, tan machistas y tan desiguales socioeconómicamente, la mujer profesional, que gana un buen sueldo, tiene pocos o casi ningún hombre que esté a su alcance. Salvo el que tienda a aprovecharse de ella, en términos económicos y emocionales por supuesto.
Me enfoqué demasiado en conocimientos teóricos, tener tan alto nivel socioeducativo con limitado nivel económico me deja en un hilo bastante fino de posibilidades. Hasta ahora conozco pocas mujeres en tal situación.
Esto me tiene sin cuidado, no pensaría tanto en eso si en mi trabajo y en mis círculos sociales me encontrara con más mujeres en tal situación vivencial. Mas no, no me encuentro tanto con mujeres en tal situación y si las encuentro, o son muy jóvenes o ya están en otra etapa de la vida de mayor madurez. La mayor de las veces me encuentro con mujeres de mayor nivel económico. Mi trabajo me lleva hacia eso muchas veces.
¿Qué puede hacer un hombre sin automóvil frente a una mujer con automóvil?
Nada.
En cambio, hay un espacio de esperanza, de alegría, de fe, de certeza y de luz en medio de la oscuridad. Un espacio de fraternidad y de Verdadero Amor, ambiente necesario para que florezca el Verdadero Romance. Son las comunidades místicas, sobre todo las comunidades cristianas, las que más se enfocan en el Verdadero Amor, que es el Amor Infinito, la fraternidad más profunda, la sabiduría trascendental por sobre el conocimiento temporal. Allí sí se observa crítica y creadoramente el actual reino del egoísmo que abunda por todos lados. Allí el egocentrismo no tiene cabida generalmente. Allí el hilo fino da lugar a un espacio dónde sí puedo conocer mujeres que posiblemente no den tanto protagonismo al consumismo.

Y es allí dónde es posible el Verdadero Romance, dónde El Amor está por encima del egoísmo, dónde quien tenga auto o gane más no importa tanto como quien practique el Amor y la Sabiduría Amorosa.
Aún hay espacios de Verdadero Amor, creados por maravillas misteriosas y sencillas. Es lo que me da la vida en este océano de oscura confusión.
Es el espacio de los milagros, de los milagros románticos, desde la interioridad, que espero vivir y que ya vivo un poco en cierta forma,solo dentro de mi corazón por ahora.
José Alejandro.

Y Los Magos Salieron de Persia...

Hoy los recuperé para mi hija y mi sobrina. Sí, es cierto, hace más de 2 mil años que están muertos. Sus huesos descansan en la Catedral de Colonia, Alemania, las mortajas que los contienen han sido ubicadas en su origen y datadas correspondientemente, con el rigor técnico necesario y es, quizás, lo único que da cierta verosimilitud a la leyenda, al mito... a la historia poética e inolvidable, épica y sencilla.
Es cierto, los padres son los Reyes Magos de ahora, mas a los padres les mueve (al menos debería moverles) la misma devoción que los sabios zoroastristas sintieron ante aquél en cuyas profecías estaba prevista su llegada. Nunca fueron judíos y sin embargo, fueron los primeros gentiles cristianos.
Practicaban la astrología, hoy considerada satánica por muchas iglesias cristianas... y por la astrología hallaron al "Rey de Reyes". Hoy la astrología está descartada por la Ciencia... y sin embargo, por ella, supieron del nacimiento de uno que cambiaría la historia de la humanidad, estando a más de mil kilómetros del lugar de nacimiento. Ni con la internet de hoy podríamos lograr algo así.
A las niñas les dije "Ellos ya no viven, sin embargo recorrieron una larga, larguísima distancia para adorar a un niño, al niño Dios. En homenaje a su gran esfuerzo es que dejamos los zapatos afuera, junto con el agua y a veces el pasto, en gratitud a su gran sacrificio"
Y vaya sacrificio, recorrieron más de mil kilómetros, solo guiados por su profecía zoroástrica y las conjunciones estelares, en especial la super nova del año 5 A.C. Ubicar al niño en Belén ya no fue difícil, en un pueblo tan pequeño por supuesto que no. No era necesaria ninguna nave extraterrestre como algunos muy imaginativos afirman.
No era necesario ello, solo era necesaria esa mirada sabia y compasiva de estos hombres, llenos de conocimiento antaño y también llenos de una humildad gigantesca al reconocer a un "Rey de Reyes" extranjero, de un pueblo distante, de una religión ajena y de un lenguaje ajeno. Algo que ni hoy se ve. ¿Acaso alguna iglesia cristiana oficialmente considera como un gran santo al Mahatma Gandhi?
"Así que niñas -expresé-, no solo por homenaje a estos hombres sabios hacemos esta bonita costumbre, sino para recordar que el Niño Dios fue primeramente adorado por gente de tierras lejanas y de sabiduría inmensa. Fueron ellos los primeros cristianos, luego de María y José, los primeros en sentir amor por el Cristo, hecho niño. Ellos, con su ejemplo, aún hoy nos enseñan a los padres la devoción que debemos sentir por nuestros hijos. Es cierto que los padres son los que traen los regalos hoy, mas el ejemplo es de los Reyes Magos y en el Espíritu de Dios, ese el sentido de la festividad de los Reyes Magos... y de los regalos. Por eso hacemos esta tradición, movidos por la Fe, la Esperanza y el Amor hacia las buenas costumbres que nos ayudan a recordar el amor hacia los niños y las niñas"
Con una sonrisa las pequeñas entendieron. Es cierto, no había sorpresas, pero había igualmente encanto porque la Fe da esa picazón de inquietud que está más allá de lo obvio y lo reducido, tan propio del más miope racionalismo.
Cosas del corazón, que no del frío intelecto.
Así recuperé a los Reyes Magos para mi hija y mi sobrina, no sin antes recordarme que esta leyenda tiene unas pocas pruebas que le dan cierta posibilidad histórica.
Milagrosamente, el Zoroastrismo sigue aún existiendo en Irán (la antigüa Persia) y en los pueblitos y aldeas persas, aún se habla de esos tres grandes sabios adoradores del fuego (Melchor, Gaspar y Baltazar) Aún habrían magos que con orgullo hablen de sus antecesores.
Quizás, aún haya una caravana de magos que pueda salir de Persia, hacia Belén. Uno nunca sabe.
PD: Los zoroastristas, como los cristianos, esperan la Parusía, el regreso del Mesías, el Cristo. Aún hoy los "magos" zoroastristas anuncia ese regreso.
Artículo sobre ZOROASTRO y sus Profecías
Documental de History Channel sobre los tres Reyes Magos y las evidencias históricas sobre los mismos.
Un Divino Niño

La vida te da oportunidades, el mundo te las quita y Dios te las devuelve en tu corazón y en tu vida… si le eres devoto reflexivamente.
Víspera de Navidad, el canto en la misa del atardecer era fervoroso, devoción religiosa que no es exclusiva al cristianismo. Estribillos de esperanza y alegría, de espera y encuentro. Al final eran los que conozco de memoria, mi corazón guarda cada nota de esos cantos que llaman a una vida mejor.
Diciembre parecería ser el mes elegido para casamientos y bautismos. Casi sin posibilidad de poder formar mi propia familia, por la exclusión y marginación que sufro, he tenido que bendecir laicalmente varios matrimonios y bautismos con mi voz y mis sueños. Más de una vez mis lágrimas cayeron en silencio y en lo posible en discreción… “Es solo un poco de gripe” justifico a mis hermanos del coro de la Iglesia, mas ellos ya van sospechando mis dolores profundos.
Ese atardecer de víspera de Navidad no fue por el matrimonio de turno que se consagraba formalmente (sustancialmente solo el tiempo y la voluntad de ambos lo dirá) Ese anochecer era el bautismo lo central. Víspera de Navidad, un hermoso bebé estaba por ser bendecido.
Pensaba a mis adentros que el mundo me había robado ese sueño, había pasado muchos años y el anhelo de un bebé mío estaba distante, perdido entre libros y artículos de consumo por la televisión. Mi hija ya estaba grande, en poco tiempo sería una señorita, ya no será mi hija; como el poeta libanés alguna vez escribiera[1].
No era el hecho que ganara menos del salario mínimo el que me impidiera tener otro hijo o hija, sino el que gustara de una bicicleta para mover mis acciones y pensamientos. Gusto y necesidad, pues no me sobra para mucho y lo que me sobra lo invierto en ver trabajo en otra ciudad. Como vivir dos vidas, la anterior que no se va del todo y la siguiente, aún por vivir plenamente.
Miraba a ese bebé pensando en que alguna vez una mujer me pidió tener uno con ella en un momento demasiado especial. Había dicho no pensando en ella y en su futuro. Había dicho no esperando un momento mejor que nunca nunca llegó, ella se fue a otro lado, a casarse con otro y yo solo quedé en la soledad de siempre, sumido en profunda tristeza que solo Dios en su misericordia borró paulatinamente.
Es más el dolor que las palabras, es más la esperanza que los dichos. Es raro que un varón piense en el bebé que no tiene, mas soy así, ojalá no sea el único.
Ese anochecer de Víspera de Navidad, luego de la misa, pudo abrazar y tener en mi regazo al bebé recién bautizado. Fue hermoso, maravilloso, sublime e indescriptiblemente amoroso. Lo besé a ese niño pequeño, pensando que Dios quizás me conceda la gracia de tener el mío propio en algún momento.
Ay niño pequeño, ¿será que alguna vez otra mujer me pida tener un bebé con ella? Juro por la Virgen María que esta vez le diré que sí, le diré que pase lo que pase, haré hasta lo imposible para protegerla a ella y a su retoño. Que sería capaz de dar el alma y la vida por ella y por su bebé, por nuestro bebé.
¿Será que alguna vez pueda una mujer ver más allá de mi sencillez y humildad? ¿Será que pueda saber alguna vez lo que soy capaz de dar como hombre, amante, compañero y papá? ¿Será que alguna vez una mujer pueda verme más allá de tener o no una motocicleta, un automóvil o algo más? ¿Será que alguna vez una mujer pueda darse cuenta lo que puedo ofrecer en todo sentido para dar seguridad, fidelidad y devoción familiar?
El mundo me dice que no, que no hay mujer así. En una cultura machista solo el bien macho consigue todo, no el hombre tierno, sino el hombre macho. El mundo condena, el mundo juzga, el mundo excluye, margina y maldice.
Solo Dios me da esperanza, solo la Fe me hace continuar luchando, anhelando, esperando y actuando. Buscar un buen trabajo, una ciudad donde no te midan solo por cómo te transportas. Buscar ser más de mi mismo no en el derroche, como tampoco en la carencia.
Y solo así, entre quienes no estén tan atados a las limitaciones del mundo, solo así la Esperanza se hará Acción y la Acción Amor Infinito… y de allí por fin un hermoso bebé mío tendré en mis brazos, en mis caricias, en mis sonrisas… y mis lágrimas de alegría y encanto.
Si Dios me ayuda, seguro que será.
José Alejandro.
[1] “…Tus hijos no son tus hijos / son hijos e hijas de la Vida / deseosa de sí misma…” de Kahlil Gibran, más en http://poemas-canciones.blogspot.com/2004/10/tus-hijos-no-son-tus-hijos-kahlil.html
Ser Cristiano de la Esperanza

De hecho que cristianismo es sinónimo de esperanza. No hay dudas. No me refiero al cristianismo dogmático, el doctrinal de las iglesias (que en realidad son una sola, divididas por jerarquías, algunos dogmas y cuestiones sobre las imágenes, algo que se toma de interpretaciones a veces poco amplias de las enseñanzas de los primeros apóstoles[1]) Me refiero al cristianismo vivencial, ecuménico, universal, ético y práctico. Ese cristianismo que se centra en las acciones, las buenas obras, la conducta diaria. Ese cristianismo laico, inmerso en lo mal llamado secular.
Fui bautizado, formado y educado en una iglesia cristiana y en una sociedad que ostenta el título de mayoritariamente cristiana, pero cuya cultura y economía nada tienen que ver con los valores cristianos[2]. Mas tuvo que ser una intensa crisis íntima la que me despertara en el verdadero cristianismo, dentro del catolicismo, aunque quizás el mismo adolezca de las clásicas fallas humanas[3]. A través del sufrimiento emocional y sentimental descubrí una fuerza interior que pocas veces reconocí, así como nunca entendí el sentido de las enseñanzas de Jesucristo y el sentido simbólico de su resurrección; porque yo mismo estoy en camino de un renacimiento en el sentido que lo enseñó el Maestro de Maestros.
El dolor por el que estoy atravesando es muy profundo e intenso. Hay mañanas en que sencillamente caigo en un mar de lágrimas y tristezas, mas no de lamentos, no llego a eso, lucho por no dejarme abatir por los pensamientos sombríos.
Hace años atrás, en mis primeros años de estudiante universitario, soñaba y anhelaba que a mis 35 años estaría ya con mi casa propia, mi propio emprendimiento, una familia bien formada, un ejercicio profesional bien desarrollado. En fin, todo lo que te dicen que puedes ser cuando estudias una carrera universitaria y obtienes una licenciatura profesional. Mas los años pasaban y ese anhelo se iba cada vez más lejos. De repente el ser abogado se convirtió en algo titánico. Descubrir que uno tenía que saber trabajar con uno de los poderes judiciales más corruptos del planeta era algo difícil.
Para más, cometí el error o quizás la coherencia de involucrarme con una organización social de lucha contra la mafia. Eso marcó mi ejercicio profesional. Mi gran error, nuestro gran error dentro de dicha organización social, fue haber confiado en cierto abogado destacado que hoy es un político de renombre nacional. En una disputa interna que tenía con el jefe de los jueces de Ñeembucú dentro de la Universidad Nacional de Pilar, el citado pide nuestro apoyo para denunciar a ese juez por mal desempeño. Todos en la organización confiamos en él y lo apoyamos en la denuncia. Nunca pensé que al firmar aquella denuncia estaría firmando mi sentencia a muerte profesional en el departamento de Ñeembucú. Ese juez, el jefe máximo del poder judicial para Ñeembucú, usó esa denuncia para demandarnos luego. La denuncia se perdió para siempre en el olvido, pero el odio de ese juez no. Decidió perseguirnos a todos con su demanda. Solo un abogado salió a defendernos a todos. Finalmente el juez jefe desistió de su demanda, pero no nos olvidó ni olvidó su odio. Hoy se dedica a perseguir al único abogado que salió a defendernos, quien a medias ejerce su profesión, mas como es del partido tradicional dominante y como su hermano es decano de la facultad de Derecho de la universidad de Pilar, no le molesta mucho que lo traben en su ejercicio profesional, tiene cátedras dónde enseñar, varios rubros de la facultad de Derecho a su disposición y, en fin, más que asegurada su vida. Total, es un abogado que pertenece a un partido tradicional hasta ahora muy fuerte en Paraguay.
El ahora político nacional que hizo esa denuncia, que me llevó a la marginación, hizo todo lo que tenía que hacer para escalar políticamente, sea lo que tenga que hacer y mucho más. Los que confiábamos en él quedamos atrás, olvidados. Se volvió rector de la Universidad Nacional de Pilar, luego diputado nacional y con seguridad será senador nacional y quien sabe más.
Yo quedé bien atrás, sin poder ejercer mi profesión desde hace años. Ante la gente de Pilar y ante mi familia perdí la calidad de abogado… es muy doloroso escribir esto, mas tengo que escribirlo, es mi forma de llegar a la paz conmigo mismo y de que al menos el que lea este mi escrito, entienda mis más profundos dolores.
No solo perdí eso, sino que en mi buena intención seguí cometiendo errores como el hablar en radio. Ese fue un gran error. Lo hice con la mejor de las intenciones mas lo único que gané fue que mucha, muchísima gente me desprecie. Intenté hacer las cosas de buena manera, no juzgar a nadie, no calificar a nadie, tener una orientación educativa.
Nada de eso sirvió. El pequeño trabajo que tenía en la Universidad Nacional de Pilar se esfumó por causa de eso. Conste que intenté hacer lo mejor, pero no había caso, mi gran cruz desde ya fue que actuaba correctamente, éticamente, honestamente.
Ser honesto, hablar en radio en forma educativa. Hacer, como se dice vulgarmente de “contrera” me costó muy caro, demasiado caro. Hasta me costó una relación sentimental. Aunque esa relación sentimental fue muy artificial, iba a acabar de cualquier manera, lástima que terminó de una manera muy dolorosa para mí.
Luego mi familia tomó una opción política que les puso directamente en contra de ese abogado y hoy político nacional. Con eso se terminó mi esperanza de alguna vez trabajar en la Universidad Nacional de Pilar. Eso fue tremendamente doloroso. Mi carrera profesional anulada, sin posibilidad de trabajar según mis estudios en Pilar, quedé a la deriva vivencialmente.
Hoy, ya he cumplido 35 años y todos mis sueños se hicieron trizas, despojos de ilusiones que se resquebrajaron hasta no quedar cimiente alguna. Aún vivo en la casa de mis padres, apenas gano la mitad del salario mínimo; es decir, estoy por debajo de la línea de pobreza técnicamente hablando. Apenas sí logré tener una hija, mi mayor milagro, no he podido tener otra belleza así, he dado mi corazón erradamente varias veces, me torturé en relaciones amorosas mal desarrolladas y mal encaradas. Dios tenga en su gracia a las mujeres que amé; aunque la última me hizo sufrir mucho, solo le deseo lo mejor. Mi única gloria es que mi hija está conmigo, la madre la dejó conmigo, vive con mis padres también, es lo único que he logrado. Fuera de eso, solo la soledad y el silencio abundan en mis días.
No soy Kafka para torturarme con esta realidad. Algo maravilloso me ocurrió, algo que es central a este relato.
Toda esta serie de sufrimientos, de caminos rotos, de esperanzas partidas, de sueños esquivos, me llevaron a buscar la luz de Jesucristo.
“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”
(Mateo 11:28)
No dudé en dejar mi secularismo vivencial, abandonando el racionalismo y abrazando el holismo. Retorné a mi fe cristiana y ahí empecé a descubrir una nueva realidad.
Empecé a despertar una nueva fuerza en mi interior, una llama invisible que me empezó a dar fuerzas sin igual. Esa fuerza es la Fe Intensa en el Amor Divino. Es ese amor el que me sostiene por sobre la depresión que vivo.
El Amor Divino, sí, El Amor Divino. La respuesta ante tanta marginación, sufrimiento y tantos fracasos que me han impuesto.
A pesar de ya no tener un horizonte claro de qué hacer con mi vida. A pesar que una vida medianamente normal ya no tendré. A pesar que para el mundo soy el mayor fracaso de todos. A pesar de tantas traiciones, engaños, burlas y menosprecios. A pesar de tanta soledad, dolor y olvido. A pesar de la cárcel de silencio en que me han dejado. A pesar de la depresión crónica que sufro diariamente, es el Amor Divino, es la Fe Intensa la fuerza que me hace seguir caminando.
Como no gano ni sueldo mínimo, no tengo capacidad de ahorro, al no poder ahorrar y vivir con mis padres, mucho gasto no tengo y tampoco tengo capacidad de invertir en algo a largo plazo. En cambio lo poco que gano estoy invirtiendo en conocer amistades que me ayuden a trabajar en otro lado. Ese es mi motor ahora, poder trabajar en otra ciudad, al menos en mi profesión o en distintos emprendimientos, lo más seguro todo combinado.
Mas mi fe me muestra que puedo hacer mucho, me he vuelto un carismático católico, soy partícipe de verdaderos milagros. Incluso yo mismo estoy viviendo milagros.
A veces pido una señal divina para decidirme en ser sacerdote, no es una misión fácil, uno tiene que renunciar incluso a su propia naturaleza humana en mucho. Solo si recibo un poderoso y claro llamado asumiría tal carga, mas no se da ese llamado. Entonces mi crisálida está en otro capullo, en otra flor, en otro horizonte. Mientras, con lágrimas y con sonrisas casi todos los sábados canto en un coro de iglesia, festejando el casamiento de gente incluso más joven que yo. Canto solo para tener paz, canto solo para llenarme de Fe, canto solo para sentir el Amor de Dios, canto solo para brindar el mejor amor que tengo en mi corazón de la única manera que puedo brindarlo, porque no tengo otra manera de brindar el amor de mi corazón.
Bendigo con suma tristeza y melancolía el matrimonio de otros y ruego a Dios me de la serenidad para ver que hago de mi vida, porque en Pilar solo eso haré, bendecir el matrimonio de otros mientras mi vida pasa y mis sueños rotos quedan intactos.
Hoy solo quiero olvidar mis sueños rotos y mirar hacia adelante con la esperanza de vivir una nueva vida.
No culpo a nadie de mis desgracias, solo busco ser sincero conmigo y con los que me conocen, hacer públicos mis dolores, para demostrar como alguien, incluso en una profunda marginación, exclusión y su consecuente estado depresivo permanente, puede llenarse de FE y ESPERANZA, de cariño y alegría. Cantar en medio de lágrimas y sonreir en medio de llantos.
Es lo que he aprendido a hacer.
Si publico esto, si lo difundo, es porque quiero compartir este derrotero mío, que quizás pueda servir a otros, a otros que pasan igual o peores situaciones, sobre todo a aquéllos que sufren de la depresión crónica. Sé que este estado emocional sería fácilmente superable con esas pastillitas que evitan caer en momentos tristes, mas prefiero sentir las tristezas, porque ellas me centran en mi fe cristiana, me ayudan a buscar el Amor de Jesucristo.
Siempre hay un rincón de amor hermoso y bello en nuestro corazón, siempre hay ahí, listo para que lo abramos y como una rosa de corazones, nos regale la sonrisa que somos capaces de hacer ante la desgracia y el abatimiento.
He decidido hacer de mi dolor una misión de amor, he decidido que en breve tiempo abandonaré la ciudad dónde vivo y me embarcaré en una Gran Misión de Amor en Jesucristo.
Deseo poder trabajar dignamente y formar una familia, mas solo Dios sabrá que será de mi vida, si alguna vez volveré a amar a una mujer o si recibiré por fin el Gran Llamado a una vida sacerdotal o monástica.
Por ahora soy un carismático católico que ha participado de sanaciones milagrosas y que con su testimonio está dando muestras de hasta dónde puede la Fe sostener a un ser humano.
Jesús está conmigo, nada malo podrá pasarme.
Alejandro Sánchez
[1] En lo que refiere a imágenes, los evangélicos se toman de la carta del Aposto San Pablo a los Romanos , 1:23, Deuteronomio 4:16 y demás relacionados (ver http://bibliaparalela.com/romans/1-23.htm ) En su interpretación literal y para nada exegética, olvidan que Pablo se refiere a las imágenes del Emperador Romano y a la de los dioses paganos, es decir, a la icónica pagana de la Roma del siglo I. El culto al emperador era la religión oficial y al mismo se refiere Pablo al escribir “…han cambiado la gloria del Dios inmortal por imágenes del hombre mortal” o “…cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible…” Se refiere específicamente al culto a los emperadores romanos, que eran tomados como Dios. Pablo en su carta no se dirige a los paganos, que desconocen el evangelio, sino a los que habiéndose convertido al cristianismo, volvían nuevamente a los ritos paganos de la religión oficial del Imperio Romano. Los católicos primero no adoran imágenes, las veneran (ver http://webcatolicodejavier.org/veneMaria.html, http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080226122714AAQNznd ) ya que no consideran a dichas imágenes como Dios (en el tiempo de Pablo así se pensaba, que la imagen era el Dios mismo, hoy hasta el más ferviente de los católicos acepta que las imágenes no son Dios ni los Santos) segundo que no hacen exclusivamente imágenes de hombre corruptible o mortal, las imágenes de Jesús no son las de un simple mortal, el que haya resucitado lo indica y el surgimiento del cristianismo es la prueba histórica de esta resurrección, ya que Jesús, con los hechos, demostró que se podía vencer a la muerte. Fue esta demostración la que impulsó a los primeros cristianos a hacer frente hasta a la muerte misma. El cristianismo es la prueba histórica teleológica de la inmortalidad de Jesús. Tercero, en general, no hay imágenes de Dios que se veneren en el catolicismo, no existen. Hay representaciones artísticas del famoso “viejo sabio y barbudo” mas no hay imágenes que se adoren. De todas maneras, el fanatismo en torcer el lenguaje y la historia de las imágenes dentro del cristianismo no es nuevo, en su tiempo estuvieron los iconoclastas (ver http://www.historiadelarte.us/bizancio/crisis-iconoclasta.html ) que hasta llegaron a matar a los católicos por defender las imágenes. Más allá de las posturas dogmáticas y fanáticas, incluso de las católicas, lo cierto y lo concreto es que las imágenes ayudan a recordar y a reforzar una idea en la mente (ver http://www.solociencia.com/medicina/07011801.htm ) más aún si una imagen está relacionada con un estado emocional (inteligencia emocional) y una línea de pensamiento complejo (discernimiento o reflexión) La cromoterapia da preeminencia a las imágenes y los colores por la simplicidad de un credo sin las mismas, imágenes y colores refuerzan una experiencia sensorial, cognitiva y sobre todo emocional como es la experiencia mística o religiosa, tanto budistas como católicos lo saben. Finalmente la ciencia viene a dar más fortaleza al catolicismo por sobre las posturas muchas veces fanáticas de las hermanas y hermanos evangélicos y musulmanes (no tanto los sunitas, que sí aceptan imágenes artísticas a modo de ilustración).
[2] De hecho, a dos mil años del inicio del cristianismo, no mucho se ha logrado con respecto a los valores cristianos a nivel de pueblos, cultura e instituciones. Las iglesias cristianas han permitido muchos avances, destaca la principal de todas: La Iglesia Católica. Mas también dichas iglesias se convirtieron en fortalezas amuralladas de una fe petrificada en columnas y piedras, esto es literal y simbólico a la vez… Es innegable que la Edad Media europea se debió a la Teología Monárquica que instaló el Vaticano desde sus inicios. Solo a través de movimientos seculares y anticlericales es que se logró superar la Edad Media europea, casi no se logró, si es que no se daba la querella de las investiduras (ver http://www.laguia2000.com/alemania/querella-por-las-investiduras), lo que siglos después permitió la reforma luterana (ver http://www.iglesiadecristo.biz/html/luterana.html ) y tampoco se hubiese logrado si es que Galileo Galilei y sus obras hubiesen tenido el mismo destino que Giorgano Bruno y sus libros. La sociedad actual, extremadamente racionalista y egocéntrica, ha terminado por ser cualquier cosa menos cristiana, la lucha anticlerical terminó por ser anticristiana, erigiéndose el racionalismo como forma de pensamiento, surgiendo a partir del mismo el capitalismo, que de cristiano no tiene nada, aunque el Vaticano y los pastores evangélicos expresen lo contrario (ver http://www.redescristianas.net/2010/06/08/el-capitalismo-es-incompatible-con-el-cristianismoredes-cristianas-de-leon/ )
[3] Sorprende que aún hoy el cristianismo en general no sepa abordar plenamente el tema de la sexualidad y el romance (así como las religiones llamadas “abrahmánicas” que son la judía y la musulmana) algo totalmente entendido en doctrinas como la taoísta (ver más en http://www.solonosotras.com/archivo/36/par-tao-250603.htm) Conste que estas doctrinas son muy limitadas en temas más relevantes como la fraternidad y la solidaridad, mas lo sexual y romántico es básicamente vital para el ser humano.
Una Clase de Liderazgo Solidario
Una Clase de Liderazgo Solidario
Mejor que cualquier taller o libro sobre liderazgo. Mejor que cualquier ideología o filosofía teórica. Mejor que todo ello, es la vivencia cotidiana, la mayor de todas las aventuras.
Era una mañana hermosa, me había despertado de un sueño entre pesadilla e idilio. Siempre el apuro y la angustia presentes, ahí mimetizados, esperando atacarme. Quizás me hayan excluido económicamente por superfluos motivos politiqueros. Expulsado silenciosamente para ejercer mi profesión en mi localidad por el capomafioso de la circunscripción (circuito) judicial[1], alejado del ámbito académico universitario local por no ser obsecuente a los intereses de los mandamases de turno, mi vida derivaba entre nuevos horizontes y el estancamiento depresivo y sin salida.
Mi solución vivencial, como mi filosofía, fue holista, integral y práctica, seguir caminando; parándome a reflexionar a ratos; hasta descubrir el nuevo sendero a recorrer, apoyado en una fe y una devoción cristianas y universales sin igual, mucho más luego de intensas y profundas experiencias místicas que se repiten una tras otra vez, no tanto individualmente como comunitariamente[2].
Cantar es una herramienta psicoterapéutica y vivencial sin igual[3], mucho más si es un canto devocional que exalta valores humanos trascendentales centrados en el amor, la paz, la esperanza y la alegría solidaria por sobre los sufrimientos y las exclusiones. Fortalecer el corazón para hacer frente a las injusticias y a las desigualdades. Nada como ser el pulmón de un rito cristiano en un coro devocional[4].
Esa fue mi primera actividad a la mañana, lo cual me liberó en gran parte de las tensiones del día anterior. En cambio ví a una mujer en gestación y eso me volvió a abrir frustraciones no superadas. Terminado el rito comunitario, me retiré en un rincón del templo a hacer mis plegarias y mi contemplación. Era un momento muy íntimo, no lo detallaré, sólo sublimé mis frustraciones permanentes por una mayor esperanza y el centrarme más en esos nuevos horizontes y objetivos vivenciales, que de a poco estoy reordenando.
El camino a una nueva estrategia y agenda de vida está comenzando. Luego de una intensa y profunda contemplación trascendente, supe que tenía mucho a mi favor para comenzar los nuevos emprendimientos de vida, que tampoco detallaré.
Pueden perseguir y excluir a un cristiano devoto y progresista, mas no podrán detenerlo en su misión humana trascendental.
Entonces fui a cumplir el mayor de todos mis rituales de devoción, la mayor de todas mis contemplaciones trascendentes: El trabajo voluntario y solidario en un comedor infantil comunitario.
Hace meses que lo hago, más fue precisamente hoy que me percaté lo mucho que estaba aprendiendo en ese voluntariado.
Había hecho tantos años de voluntariado político partidario, participé y dicté cursos de liderazgo político. Incluso estuve en un seminario internacional sobre partidos políticos y ONG’s en Alemania, hasta llegué a organizar un taller internacional sociopolítico meses atrás[5]. Nada se comparaba con ese encuentro con niños de un barrio marginado de mi ciudad. Esos niños, a pesar de ser victimizados por un orden mundial y local de explotación y exclusión, no ahorraban derroches en sonrisas y gritos de alegría al verme llegar con mi bicicleta, la pelota y el silbato, todo un símbolo de alegría, autoridad y buenos recuerdos.
“…Oúta Profe!...” (Ahí viene el profesor) decían a gritos mientras reían dichosamente, sabiendo que comenzarían momentos de carcajadas y competencias. Conste que antes de que llegue ya estaban jugando fútbol con la pelota de uno de los chicos, mas mi presencia con el silbato y esa inocencia infantil en verme como una autoridad (al hacer de árbitro del partido) les daba esa magia de vivir imaginariamente un partido profesional de fútbol. Algunos incluso se habían preparado toda la semana para ese momento, acordando alianzas y tácticas de juego para ese momento cumbre.
Conste que no soy experto en reglas del juego del fútbol profesional, el estar haciendo esta labor con cariño y desde el corazón me llevaron a aprender mucho más de los niños que ellos de mi. En cambio, ellos seguían esperando más de mí que yo de ellos.
Sin quererlo ahí estaba, convertido en líder de unos niños que luchan contra el hambre, la miseria y todo tipo de abusos.
Antes de entrar me encontré con los donantes del comedor, una señora muy devota y de muchos bienes materiales. Sorprendentemente pudo acercar a sus jóvenes hijos al comedor, un primer acercamiento a la realidad de miseria generalizada para jóvenes que crecieron en la opulencia y el consumismo.
Desde el Documento de Aparecida de 2007[6], la Iglesia Católica Latinoamericana adoptó como orientación general la opción preferencial por los pobres, aunque sin dejar las contradicciones propias de una institución humana de orden piramidal[7]. Algo de esa orientación se estaba cumpliendo en ese momento, algo. Saludé a esta buena amiga por su carisma solidario para con esos niños y luego reflexioné sobre las contradicciones y complementaciones de ese momento. Después de todo, si ayudaban efectivamente a liberar de la miseria a esos niños, estaban siendo realmente solidarios[8], eso es lo que importaba finalmente.
Me dediqué de lleno a arbitrar ese partido. Los niños nunca me fallaban, siempre ponían su alegría y buen humor en el partido, salvo algunos que dejaban escapar algo de agresividad y a quienes sancionaba como correspondía.
Era y es hermoso hacer ello. Sentir y escuchar las risas, la alegría, la inocencia de aquéllos pequeños que me veían no solo como un árbitro, sino como un guía. En ese momento me di cuenta lo mucho que aprendía de esas criaturas.
Aprendía a ejercer un verdadero liderazgo conciliador, a hacer frente a un ambiente de competencia con alegría y paz. Aprendía que a pesar que fui expulsado del sistema social de élite en conocimientos; por los mandamases y capomafiosos de turno, al punto de no poder formar mi propia familia en forma correcta y apropiada; podía igual hacer cosas importantes y hermosas.
Aprendí que a pesar de estar crucificado y sufriendo por no poder tener hijos de buena forma, igual podía hacerme de una veintena de hijos postizos por una hora. Aprendí a ver mi cruz de forma más ligera y a soportarla mejor.
Aprendí a seguir viviendo a pesar de tener todo en contra. A que puedo emprender en nuevos horizontes y así lograr una vida digna y con esperanza mi propia familia, quizás de una nueva manera a la convencional, si es que encuentro una mujer que pueda tener esa misma visión innovadora[9].
Siempre almuerzo con esos niños, siempre soy compañero con ellos, siempre me brindan su alegría. No me piden que tenga bienes materiales para que sean mis amigos. No me valoran según mi clase social o mi ideología política. Solo esperan que cumpla muy bien mi labor de réfere y que los ayude a divertirse en una simulación de partido profesional de fútbol. Por un momento son la familia que no tengo.
Si pudiera trabajaría en un comedor infantil, a cambio de una buena paga. Ojalá la providencia me conceda esa gracia. Más ahora solo tengo un camino de mucha lucha y sacrificios para lograr mi mayor sueño: La Familia Propia.
Habrán muchas caídas y sufrimientos para lograr lo que lucho, mas no me rendiré, por más que sufra mucho, no me rendiré. La fe cristiana y la devoción al amor del Jesucristo histórico y místico me dan esa fuerza y esa esperanza sin parangón que me llevará a mi anhelo, a lo central de mi misión humana trascendente.
Alejandro Sánchez
Videos en youtube sobre los partidos de fútbol del comedor:
Partidazo de Futbol en el Comedor Divino Niño Jesús
Ayudando a Niños del Comedor Divino Niño
Ayudando Al Comedor Divino Niño
Entrevista a Emilce Noemi Palacios
[1] En el Paraguay del año 2010 la mafia judicial campea a sus anchas, basta ver la siguiente información http://altermediaparaguay.blogia.com/2010/101401-la-mafia-judicial-al-descubierto-el-caso-sindulfo-blanco.php
[3] Esto es científico, ver más en http://altermediareflexiones.blogia.com/2010/102301-la-felicidad-depende-en-parte-de-la-devocion-del-creyente.php , http://altermediareflexiones.blogia.com/2010/022501-la-fe-en-la-amorosidad-divina-libera-de-la-profunda-depresion.php , http://www.psicoterapia-transpersonal.es/Taller%20Canto%20Primal.htm
[4] Los mantras budistas son buenísimos en este sentido para la contemplación trascendental, en el cristianismo el rosario católico es similar y paulatinamente se está introduciendo el canto en rosarios particulares, es de esperar que la evolución simbólica y ritual vaya más en ese sentido, teniendo en cuenta los beneficios psicoterapéuticos y espirituales de tal ritualística.
[5] Ver más en http://altermediaparaguay.blogia.com/2010/102101-resumen-del-taller-lucha-social-ecologica-y-antimafia-de-las-comunidades-en-para.php
[6] Ver más en http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:FMbm4ghyFecJ:www.acepweb.org.ar/files/Article/153/La-Pastoral-Social-en-el-Documento-de-Aparecida.doc+documento+de+aparecida+opci%C3%B3n+por+los+pobres&cd=10&hl=es&ct=clnk&gl=py&client=firefox-a y una visión crítica teologal en http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=31492 , el documento original, para quien pueda y quiera leerlo en http://www.celam.org/MisionContinental/Documentos/Espanol.pdf
[7] Lo piramidal es elitista y no corresponde solo al catolicismo, se da en todas las religiones y estructuras sociales, incluso en los autodenominados regímenes comunistas, como el de China.
[8] La solidaridad está por encima de las ideologías racionalistas, permite superar la simplista dialéctica material histórica y al fundarse en los sentimientos, suaviza el clasismo y por tanto evita una conflictuaciópn mayor.
[9] La sociedad pilarense de comienzos del siglo XXI es una sociedad extremadamente tradicional y a la vez exageradamente elitista: No puedes llegar a la casa de una mujer joven así porque sí, salvo raras excepciones los padres de la mujer (la mayoría de las mujeres viven con sus padres) o mejor dicho las madres (las familias monoparentales son mayoría en la Pilar de comienzos del siglo XXI) no te dejarán que te acerques por mucho tiempo si es que no demuestras poder económico y pretensiones románticas con la mujer, salvo que seas compañero de estudio de la mujer joven o tengas algún tipo de relación social orgánica, como el coro de iglesia, que es mi esperanza de socialización en una Pilar de este tipo. En cambio he encontrado que en escala menor estas reglas se pueden quebrar ligeramente, mas con cuidado y prudencia y conste que hablo solamente de establecer amistades.
Una Jornada de Fraternidad Con Niños del Comedor Comunitario Divino Niño Jesús en Pilar, Paraguay
Moisés Ozuna, su primo Víctor Ozuna y yo, motivados y entusiasmados con una borrosa imagen que asemejaba al rostro de Cristo, además de seguir el consejo de una amiga mía muy solidaria, espiritual y reflexiva, empezamos a realizar pequeñas actividades solidarias con los niños humildes del barrio San Vicente de Pilar, en el comedor Divino Niño Jesús. Para Víctor Ozuna fue un hecho nuevo el ayudar en este tipo de actividades, me confesó que no suele levantarse temprano los domingos a la mañana, pero que esa mañana fue muy distinta y por eso se levantó. Pequeñas anécdotas que siempre acompañan a este tipo de acciones a favor del prójimo, en especial de los niños más desprotegidos. Vi muchos rostros lleno de sufrimiento y de traumas por tantas injusticias y horrores ocultos acumulados. Sobre todo en algunas niñas, no puedo detallar lo que sentí en mi corazón, pero lo que sentí me hizo encoger de hombros.
Sin embargo, pudimos lograr lo mejor posible: Alegrar el rostro de una decena de niños por unas horas. Sé bien que siempre que hagamos esto, las niñas y niños no solo se alegrarán, sino que nunca olvidarán estos momentos.
Lástima que sean muy pocos los voluntarios para este tipo de actividades. Una voluntaria me relató que son escasos los que quieren ayudar al comedor, apenas tres mujeres, dos entre semana y tres solo los domingos.
Quizás esa sea la razón por la que estábamos ahí, porque hacen falta gente de buena voluntad que quiera ayudar a las niñas y niños humildes en Pilar.
Alejandro Sánchez










Moisés Ozuna (con gorro blanco) y su primo Víctor Ozuna junto con niñas y niños del barrio San Vicente.









































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Fotos Para La Reflexión
Como siempre, ultimamente en mi vida se presentan sutiles y extraordinarios fenómenos, vinculados a la profunda reflexión que hago en mi interioridad, reflexión que me lleva a un camino hacia el servicio al prójimo en el mejor de los sentidos. De nuevo se presenta un fenómeno, no solo a mí, sino a gente muy amiga. Las siguientes fotos fueron tomadas con una Polaroid Digital de 10.0 megapíxeles, modelo del año 2009. Vean:
Fiesta Familiar de los Ozuna (Pilar) era el cumpleaños de la madre de los artistas, que son de renombre internacional.
Un detalle de la foto anterior, se puede observar al fondo del espejo, muy sutilmente, tonalidades etéreas. Es cuestión de imaginación para ver algo, ya que las tonalidades son muy sutiles. Imaginación, pero...
Un mayor acercamiento no muestra claramente nada definitivo, sin embargo la informática nos permite ver un poco con más claridad en medio de los tonos y semitonos muy sutiles de la imagen...
Con Altos Semitonos del Office Picture Manager vemos que las suaves tonalidades forman una figura... Un posible rostro.
Un rostro similar al de quién???
Al comparar las tonalidades difusas y digitalmente resaltadas con las imágenes provenientes del Manto de Turín (cuya autenticidad está en debate, pero cuyos estudios previos han sido definitivamente fallidos) se puede notar la figura que pueden formar las tonalidades. Racionalmente es un fenómeno de construcción cultural. Pero ¿cuántas veces se da la posibilidad aleatoria de que sutiles variaciones luminosas puedan permitir imaginar un determinado rostro? Las matemáticas estadísticas son claras, hay mucho de extraordinario en el fenómeno.
¿Una señal?
Esa es una cuestión de reflexión en la fe. Lo importante es reflexionar y revisar nuestros actos, si se corresponden con los más alto valores que el Cristo enseñó, sobre todo el de "Ama a Tu Prójimo como a Tí Mismo" y aún más, el "Ama a tus enemigos" en la acción concreta y diariamente realizada y reflexionada.
Por cierto, en la superstición se dice que los demonios habitan en los espejos. Pero si este fenómeno lleva a la reflexión y a la acción en favor del prójimo en forma comprometida y permanente (como está sucediendo con la gente amiga que sale en la foto) ¿se puede decir que dicha superstición es real?
Lo importante son los resultados concretos y los cambios concretos en las conductas que generen un mayor beneficio para todos. Eso es lo importante de todo esto.
Alejandro Sánchez
Una Cruz En El Cielo
Es la tercera vez que lo veo en mi vida. Son raras, pero se suelen dar. Sin embargo apareció ahí, en un momento en que voy creciendo espiritual, científica y poéticamente. Fue una señal de que todo en mi vida va bien. Pero también es un signo de los tiempos. Reflexionando en el espíritu santo, en la amorosidad universal, en la conciencia compasiva, entendí que el colapso del mundo actual es inminente.
Hay datos objetivos que certifican esta reflexión, pero son más los datos espirituales y reflexivos. La Cruz Celeste es un llamado del Cielo a entender que estamos al borde de un precipicio y que una minoría ciega nos está llevando al fondo de nuestros más profundos desequilibrios autodestructivos. Pero los fenómenos cósmicos y la naturaleza de nuestro planeta actuarán para sacudirnos brutalmente, justo antes de que lleguemos al borde de la autodestrucción total. Esto es tan válido a nivel individual como para toda la humanidad. Será la Parusía, el retorno del que prometió regresar, la llegada de un nuevo tiempo de tiempos, dónde viviremos cara a cara con lo que no es ni principio ni fin, sino conciencia infinita.
Nuestra forma de vivir y pensar sobre la realidad deben cambiar. Superar el racionalismo y empezar a recorrer caminos de nuevos pensamientos.
Eso empieza en lo íntimo y cotidiano, que es lo más grande y bello.
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Fotos de la Cruz Celeste:





Como se observa, la Cruz Celeste conservó su forma por 5 minutos aproximadamente, algo muy raro para una simple forma azarosa. Pero obviamente, no es una simple forma azarosa, no para un Universo Holográfico. Este tipo de señales celestes irán apareciendo más y más y en forma más potente cada vez, hasta que nadie en la Tierra pueda evitar verlas y sentirlas. No algo solamente profético, hay un componente científico y por supuesto, una necesaria parte poética.
La Cruz de Madera
Era una mañana soleada en la ciudad, fresca pero soleada. Había llegado luego de un viaje de cuatro horas, desde el sur del país. 320 kilómetros recorridos en una breve noche, en el bus había soñado con viajar por varias ciudades en una, ¿acaso no es así cada ciudad?
Aún estaba saliendo de mi tremenda crisis vivencial y trascendental, provocada por un sueño roto de formar mi propia familia en los días que estaba realizando ese viaje. Me esperaba en pocos días el lanzamiento de mi primer poemario, mi nueva vida comenzaba, en una intensa fe reflexiva hecha una misión de amor cristiano.
Nunca había sufrido tanto sentimentalmente, pero nunca había sentido tanta fe y esperanza.
Bajé del bus y recogí mi bicicleta, mi gran compañera de viajes a esa ciudad no tan grande, pero de un caos inmenso conocido como tránsito metropolitano. Por esas fechas cualquiera es conductor, hasta un ciego a veces. Era la segunda vez que recorrería las calles de Asunción con bicicleta, expuesto a los mayores peligros.
Luego de reemplazar el sistema de cambio de velocidades en un taller, que se había finalmente torcido, me dirigí a mi destino, a visitar a una consejera reconocida nacionalmente por haber ayudado a los familiares de Víctimas de la masacre del Ycuá Bolaños, dónde casi 400 mujeres, niños y hombres perecieron en el mayor incendio en un edificio en el mundo. Una mujer que había despertado enormemente en el espíritu al haber compartido tantas experiencias espirituales con tantas personas. Qué mejor consejera psicológica y espiritual que esta mujer? No solo una buena profesional, sino una hermana en lo espiritual.
Luego de la charla con esta amiga, visité a ese otro gran amigo, quien había perdido un hijo en la tragedia relatada. Fue una charla breve, pero agradable, sobre el futuro libro sobre lo vivido por las víctimas, un libro sobre experiencias espirituales.
Eran ya las 11 de la mañana y me di cuenta que el tiempo se me iba, tenía que recorrer 40 cuadras para llegar a una oficina, a realizar los trámites para los que había ido a la ciudad. Dejé la clínica médica de mi amigo y me monté en la bici, presuroso de llegar a mi meta. No sabía o mejor dicho, olvidé que unas cuadras más lejos un conductor había tomado su auto en forma mucho más presurosa que la mía, dispuesto a llevar todo por delante con tal de llegar a lo que piensa que es su meta, tenía que ir por la misma avenida que iba a recorrer. El encuentro era inevitable.
Doble sobre la avenida Artigas y empecé a acelerar, me enfoqué en acelerar y olvidé la alerta plena en el tráfico que me rodeaba, sobre todo en sentir mi punto ciego, la parte de atrás del tránsito, dónde no tengo ojos. Me faltó más práctica de la conciencia, o del Zen como se conoce. Empecé a acelerar, pasando por delante a un ómnibus que levantaba pasajeros y a un auto blanco. Aceleraba más, algo distraído del tráfico, cuando llegó él con su auto, tal como estaba previsto.
Fue un golpe seco, apenas por un centímetro su retrovisor derecho atropelló el lado izquierdo de mi manubrio. Él iba como a 80 o 100 kilómetros por hora, una verdadera locura para una avenida de Asunción, a las 11 de la mañana. Yo iba a 30 o 40 kilómetros por hora con mi bici. Lo cierto es que el manubrio se torció 90º en un cuarto de segundo y al no tener equilibrio, caí repentinamente al asfalto por el lado izquierdo, arrastrándome como medio metro en el suelo por mi velocidad. Si él se hubiese desviado hacia mi lado dos o tres centímetros más, hubiese golpeado mi pierna izquierda, fracturándome la rodilla, el fémur y el peroné con el lado derecho de su auto. En ese caso hubiese rebotado hacia mi lado derecho, con la posibilidad de fracturar mi antebrazo derecho con la caída.
20 centímetros más hacia mi lado hubiese significado que él con su auto me habría atropellado con todo, partiendo en dos mi bicicleta y haciéndome volar sobre su parabrisas y el techo de su auto sedan. En ese caso aseguraba fractura múltiple de costillas, piernas y hasta un posible desnucamiento al caer en volteretas, con muerte instantánea. Esa era la muerte que temía la primera vez que llevé mi bicicleta en Asunción para recorrer sus calles. De hecho eso vi nítidamente al quedar en el suelo del asfalto. A él lo vi seguir alocadamente su camino por la avenida, con su Peugeot 504 del año 1985, de color plateado claro. Ni se dio cuenta que derribó a un ciclista. Lamentablemente se dará cuenta de lo imprudente que es cuando destroce su auto y quede gravemente lastimado, cuando se lleve por delante un árbol o poste de alumbrado público.
Caí al suelo y mi casco de ciclista evitó que mi rostro se desfigurara por el asfalto. Luego de verlo huir en su auto, miré hacia atrás mío, pensando que alguien más vendría a concluir el trabajo de matarme que él no hizo. En cambio, vi a una mujer en el Zuzuki Maruti blanco, del año 1998, mirándome aterrada, pensando que algo realmente malo me pasó, detrás estaba el bus que hacía unos segundos había pasado.
Sentí que el mundo se me vino abajo, me sentí frágil, débil, apenas un minusválido tirado en medio de una avenida con alto tráfico, expuesto a una muerte segura. Mi Dios, mi Cristo, mis ángeles me habían abandonado. Estaba solo, desierto y presto a ser sacrificado inútilmente.
Entonces apareció él, nunca podía faltar, nunca. Era un humilde hermano, quizás alguien que vive en las barriadas pobres, uno de los tantos estigmatizados de esta humanidad, víctima de una civilización del egocentrismo y la locura consumista-capitalista.
-¿Está bien? Tranquilo, yo te ayudo- Me pasó su mano, la agarré como si de un rescatista se tratara, me levantó y levantó mi bici. Su rostro compasivo me miraba preocupado, pensando que podía estar muy mal.
Entonces vi que de su pecho colgaba una cruz de madera…
(continuará)
Así había quedado, tirado en medio de una avenida con alto tráfico, expuesto, débil, caído, un humilde hermano me recogió y me ayudó a volver a la vereda, con una compasión digna de un padre que protege a su niño, a pesar que yo era evidentemente mayor a aquél joven que me quitaba del caos del tránsito.
Mientras me hablaba, no dejaba de mirar la cruz de madera que pendía de su pecho. Una cruz humilde, mustia, pero pura y sólida.
Le pregunté por la matrícula del auto que casi me atropella, no la vio, tampoco la gente que estaba en la vereda esperando un bus y que de repente se centró en mi suerte. El hermano dejó mi bicicleta a mi lado, acostada y caída. Yo me acurruqué por la pared de una baja muralla que delimitaba el estacionamiento de un edificio. Entonces él me dijo:
-Amigo, no vayas más por la calle, te van a matar, ve por la vereda con tu bicicleta, acá todo el mundo está loco- Se fue así, con una advertencia que tronaba en mis oídos.
De repente el mundo se me vino encima, todas mis creencias se habían desvanecido, toda la protección que había invocado la noche antes y esa misma mañana se esfumaron. No habían ángeles, ni dioses, ni nada, solo el terror y el miedo de saberme totalmente frágil e inútil frente al peligro de algo que no podía controlar… Y mis habilidades de mayor conciencia se fueron abajo, había probado fallar en mi habilidad para cuidarme.
Así, como avalancha de sentimientos y orfandades, se me vino un remolino de recuerdos dolorosos. 12 años de fracasos románticos, el último sobre todo, todas las promesas de formar una familia, de tener un trabajo seguro. Me convertí en el mayor de los fracasados. No tenía un trabajo con un sueldo digno, no tenía independencia económica desde hacía 9 años, mis 15 años de estudios no servían para nada. Me era casi imposible vivir de mi profesión, a pesar de haber estudiado para docente universitario, por cuestiones políticas estaba totalmente fuera de la universidad de mi ciudad, sin posibilidad de ingresar a futuro. No tenía seguro médico, no tenía acceso a jubilación alguna.
No tenía nada de nada, solo, excluido, marginado incluso ante el gobierno que yo mismo ayudé a levantar. Sentí que todas mis creencias eran puras ilusiones, que solo estaba perdiendo mi tiempo en Asunción, buscando quimeras sin futuro alguno.
Me saltó los monstruosos y sólidos pensamientos racionalistas. No tenía razón de ser andar en bicicleta en Asunción, eso era exponerse demasiado. Sabía que me exponía a una muerte casi segura. No había motivo… no hay razón alguna… no se justifica… no, no, no, no, no…
Agaché mi cabeza y empecé a lagrimear, pensando que volvería a llorar como nunca, como en los primeros días de mi separación con mi ex esposa o como cuando mi última novia me dijo que ya no había más relación, luego de 5 meses de esperar fiel e inútilmente su regreso de Brasil, dónde vivenció sus más grandes debilidades; antes, un 17 de junio de 2009 despedía a la mujer que me prometió que sería mi esposa, a la que afirmaba que deseaba tener hijos conmigo, que ya vivía conmigo y que me declaraba que por ningún motivo fallaría conmigo, al contrario, ella sospechaba más de mí… A quien una noche la cuidé y amarruqué en mis brazos, mientras ella sufría de una fuerte fiebre y de pesadillas por un pasado tormentoso y traumático en su niñez, un jueves frío de mayo de ese año. Luego, un 10 de diciembre me dijo que no, que ya nunca volveríamos a ser novios. Había perdido su corazón en Brasil… o mejor dicho, nunca me dio su corazón como yo sí lo hice.
Pensé dolorosamente ¿porqué siempre el mismo tipo de mujeres? ¿porqué busco dañarme enamorándome del mismo tipo de mujeres?
¿A quién quiero demostrarme valiente al andar en bicicleta en una ciudad de conductores alocados?
Estaba aterrado, paralizado, pensé que no solo perdía mi tiempo al andar en bicicleta en Asunción, sino que también perdí los últimos 12 años de mi vida en relaciones y proyectos inútiles, sobre todo en el haber luchado tanto contra la mafia. Ese era el premio que recibía por tantos años de lucha por los más débiles y contra la mafia y los corruptos.
Mi premio era el no tener un trabajo digno, acorde con mis estudios y el solo poder andar en bicicleta, para burla de mis compueblanos y arrollamiento de conductores desequilibrados. Para más, mis anteojos de receta, los que me permiten ver bien el camino, se habían roto con la caída. Quedé no solo aterrorizado, sino con menor visión sin mis anteojos de vista a distancia.
Entonces recordé los peores momentos de mi vida, cuando tuve a la muerte frente a mí, la electrocutación en mi niñez, el accidente en automóvil antes de recibirme de abogado y El Marzo Paraguayo, dónde casi me matan 14 francotiradores. La muerte de Víctor Hugo Molas, quien murió en mis brazos como un héroe civil esa noche de la masacre en las plazas del Congreso…
Ahí me di cuenta que era la cuarta vez que sobrevivía a una situación de muerte. Ya había sobrevivido a tantas situaciones de horror y oscuridad. Me sentía cansado de ese síndrome del héroe salvador, pero a la vez me sentía orgulloso de haber sobrevivido a tantas situaciones terribles.
Entonces, luego de 20 minutos de pensamientos sombrios, volvió la fe, sí, la fe retornó en alas de amor y esperanza, esa esperanza que nunca me había dejado, ni en la noche más oscura. Ahí me di cuenta, ahí lo entendí. Supe que había sido protegido de la muerte siempre, que siempre se me protegió y que siempre se me mostraban señales para la reflexión y la fe en todo momento, para la precaución, la prudencia y el cuidado sobre todo.
Ahí entendí porqué ese hermano que me rescató del asfalto llevaba una cruz de madera en su pecho.
“No, no puedo rendirme al miedo, debo continuar… debo terminar el trámite y luego ir a la Pastoral Social de la Conferencia Episcopal, debo cumplir parte de mi misión de amor Cristiano” me dije a mi mismo.
Me levanté y respirando hondo levanté mi bicicleta, enderecé el manubrio y me dispuse a salir nuevamente al peligro.
Volvió mi hermano entonces, con su cruz de madera, como buen Ángel de la Guarda, me habló nuevamente.
-Tené cuidado amigo, te pueden matar, andá por la vereda por favor.
-Tranquilo hermano, tengo que ir por la avenida sí o sí, siempre voy bien cerca de la calzada.
-No hermano, no ibas tan cerca de la calzada, por eso ese loco te rozó.
-¿En serio?
-Sí, estabas a más de un metro de la calzada, como una moto. Pero ni a las motos se les respeta acá, todo el mundo conduce como loco en Asunción.
-Tendré más cuidado esta vez.
-Dale amigo, bueno, me tengo que ir- Se dio media vuelta para ya marchar
-Espera hermano, te quiero pedir un favor.
-Dale
-Dame un abrazo hermano- Sin palabras, como un Ángel, mi hermano de la cruz de madera me dio un fuerte abrazo fraterno, solidario y bondadoso. Entonces dije –Por favor rezá por mí hermano.
-Dale hermano, rezaré por ti, cuidate.
-Gracias, bendiciones en Cristo- así me dejó ese joven humilde, tan desconocido pero a la vez tan cercano a mí, como el mejor de mis hermanos y amigos.
Ahí estuve seguro de lo que pasó. Se me mostró que nunca nunca estoy solo, que nunca estoy abandonado, que aún aunque me distraiga y descuide algo de la concentración y la necesaria prudencia, siempre habría un hermano, un ángel, listo para socorrerme, aconsejarme y acompañarme.
Volví a mi bicicleteada, volví a mi lucha, volví a mis sueños, volví a la búsqueda de la definitiva compañera con quien hacer una hermosa familia. Volví a la vida…
Con una cruz de madera en el corazón.
Alejandro Sánchez

El Inicio de Una Historia

Una historia especial está por ser contada tras esta cruz de madera. Una búsqueda trascendental, un sueño de amor y un anhelo profundo.





