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La Atención Fiscal Ahora Se Dirige Contra la SICOM

Insólita indagatoria al ministro Dos Santos, sin estar imputado



Si bien el ministro secretario de Información y Comunicación para el Desarrollo, Augusto Dos Santos, con la debida antelación se puso a disposición del Ministerio Público para cualquier investigación respecto a la publicidad de campañas educativas en radios comunitarias, resulta insólito que haya sido convocado a prestar declaración indagatoria sin estar imputado y, menos aún, al no ser el ordenador de gastos que originó la denuncia.



La Secretaría de Información y Comunicación para el Desarrollo (SICOM) intermedia entre Ministerios y las Binacionales cuando estas carteras requieren apoyo de los entes para el financiamiento de la difusión de sus campañas educativas. La misión de SICOM concluye con la remisión de una carta de presentación del planteo del Ministerio u organismo estatal.

El plan de medios, es decir la selección de las radios en las que se realizara la promoción; la contratación, el pago y el control de emisión son procesos que no realiza la SICOM. Por un lado porque no posee recursos para el efecto y por otra parte porque mal podría disponer y administrar recursos de otras instituciones.

Es conveniente aclarar que los entes binacionales, como cualquier otra institución, son totalmente responsables de las contrataciones que realizan y de la legalidad de sus actos administrativos.

La SICOM, si bien trabaja línea de capacitación con radios comunitarias, no es el ente público encargado de la legalización de estos medios ni debe llevar un registro de las radios legales o en proceso de legalización.

Igualmente debe destacarse que el memo del señor Oscar Cáceres que publica la prensa no tiene ninguna representación legal de SICOM, porque se trata de un ayudamemoria particular del funcionario entregado a una funcionaria de la ITAIPU, sin mesa de entrada institucional en relación a un tema de conversación entre ambos.

Las únicas comunicaciones con representación legal de la SICOM son las suscriptas por su Secretario Ejecutivo, Augusto Dos Santos y ninguna nota oficial de la SICOM, desde la fundación de esta secretaria en Agosto del 2008, propone nombres de medios para el pautaje de los avisos de las Binacionales ni ministerios.

No existe ningún asidero para la especulación de la imputación tal como se menciona en los medios ya que la responsabilidad de la contratación de los medios no es de la SICOM, que solo plantea campañas educativas, sino de las instituciones que contratan a los medios para la publicación de estas campañas.

La SICOM ni siquiera tiene información previa o posterior sobre los medios que contratan los entes binacionales y no tiene posibilidades de imponer control alguno sobre este proceso.

 

 

 

En el diario Ultima Hora

Fiscal convoca a Dos Santos


El fiscal Fabián Centurión citó para una declaración indagatoria al titular de la Secretaría de Información y Comunicación para el Desarrollo (Sicom), Augusto dos Santos, para el próximo viernes 4 de junio. La citación es previa a una posible imputación, según indicaron fuentes del Ministerio Público. Los delitos investigados son lesión de confianza y adquisición fraudulenta de subvenciones.

Centurión está investigando la adjudicación de publicidad estatal por parte de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) y la Itaipú Binacional a emisoras radiales que no están habilitadas para funcionar como tales.

En ese sentido, el fiscal señaló que según los informes que recibió de distintas instituciones, la Sicom era la encargada de recomendar las radios que iban a ser beneficiadas con las publicidades estatales.

En ese sentido, el agente del Ministerio Público señaló que de acuerdo con los datos que recibió de la EBY, la hidroeléctrica gastó un poco más de 69 millones de guaraníes en seis radios que no estaban autorizadas por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). La Fiscalía aún no recibió informes sobre los gastos de Itaipú.

Gastar Más en Drogarse Que en Comer

Al consumidor le sale más caro fumar crack que alimentarse


Niños y jóvenes trabajadores de calle llegan a ganar hasta G. 200 mil por día, dependiendo de las horas de actividad. Casi todo lo destinan a comprar chespi. Son víctimas de la adicción, que puede más que la razón.

 

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Por Patricia Figueredo

pfigueredo@uhora.com.py

"Yo sé que por 10.000 ya puedo comprar un lomito o algo para comer, pero mi cuerpo me pide consumir el crack, por eso gasto mucho. La comida no te hace sentir lo mismo que esa porquería".

Con estas palabras se sincera Marcos (nombre ficticio), un joven de 17 años que desde hace varios años consume todo tipo de drogas, y ahora gasta diariamente un monto mínimo de G. 150.000.

Empezó con la marihuana y luego fue a la cola de zapatero, refugiándose al final en la adrenalina y excitación que le da el crack o también llamado chespi.

Esas pequeñas piedritas que son el residuo de la cocaína y que se fuman en rústicas pipas, llevan a Marcos a un mundo en el que se combinan las largas horas de trabajo e incluso los robos para alcanzar el monto que necesita para comprar "mi vicio", como él mismo lo define.

El chico dice en todo momento que quiere librarse del infierno que representa esta droga, porque reconoce el mal que le ocasiona al cuerpo y además el gasto que representa para su bolsillo.

La soledad es algo que también marca la vida del joven, pues por más que comparta horas y horas en la calle con sus amigos limpiavidrios o vendedores, a la noche le aguarda una pieza apartada de su casa en la que duerme -si es que llega-, sin siquiera hablar con sus familiares.

"Desde que me metí con este tema de las drogas, más aún el crack, mi familia está en mi contra, y cuando me voy a casa directo entro a mi pieza, que está aparte", comenta con pena.

El fantasma que acecha cada día a los jóvenes o niños que consumen drogas es el proveedor, que con facilidad y frialdad criminal les entrega aquello que "sus cuerpos piden".

Todos tienen a pedir de boca a un vendedor, que muchas veces es quien les complica cuando deciden apartarse del consumo.

"Conozco los lugares donde se vende. Cerca de casa hay, y así, para mi es difícil salir de las drogas", reconoce mientras insiste en que quiere entrar a la Unidad de Desintoxicación Programada (UDP), para empezar con el proceso de rehabilitación. Y añade: "ko’â la ñanembopirupáva, mañamína (esto es lo que nos deja flacos, fijate)".

Los lugares donde se encuentran estos grupos más vulnerables son Luque, Ñemby, Plaza de las Américas, Ricardo Brugada, 4 Mojones y Calle Última.

Otra historia, pero no tan diferente a la de Marcos, es la que vive Juan (nombre ficticio), quien también dedica horas de su día a trabajar en la calle para mantener a su familia y pagarse los gramos de crack.

Él, a diferencia que Marcos, aún mantiene un vínculo familiar más fuerte, aunque la relación no es del todo armoniosa, según sus comentarios.

"Si no consigo el dinero que necesito, directamente robo. No tengo armas, solo les asusto a los muchachos apretándoles y les pido el celular", confiesa Juan.

Sostiene que muchas veces no hay necesidad de ingerir ningún estupefaciente para realizar los asaltos. "Sanoité hacemos", dice. Al igual que Marcos, el joven tiene deseos de cambiar y aseguró que irá al refugio que le ofrece la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA), mediante el Operativo Invierno que se inició ayer.

INICIÓ EL OPERATIVO INVIERNO

Desde las 17 de ayer estuvo abierto el patio refugio de la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA), más conocido como Cenadi (Detrás del hogar Santa Teresita, sobre Eusebio Ayala casi Choferes)

En el primer día del Operativo Invierno, los educadores de la Secretaría abordaron a los niños y adolescentes que están en situación de calle, a fin de darles un lugar donde pasar la noche.

El plan pretende dar merienda, cena y desayuno, respectivamente. A las 7 cierra el refugio para reiniciar la actividad a las 17. No obstante, se continúa con el acompañamiento en calle.

Jorge Amarilla, educador de calle de la SNNA del Programa Painac, comentó que los equipos de educadores trabajarán las 24 horas de lunes a lunes hasta el 28 de agosto.

El acompañamiento en calle es a fin de crear un lazo con los chicos y en caso de que estos consuman algún tipo de drogas, ayudarles en el proceso de rehabilitación y recuperación.

"De día les llevamos leche, algunas cosas para comer y les acompañamos. Es para que nos conozcan y podamos ir ganando confianza con ellos y trabajar mejor", explicó.

Con el Operativo Invierno se calcula abordar a 100 chicos como máximo, ubicados en los diferentes focos de vulnerabilidad. (Ver texto principal).

Víctimas del Ycuá Bolaños Empiezan Campaña Contra Impunidad

Víctimas de Ycuá inician campaña


Por un espacio de todos para reconstruir la memoria, la vida y la justicia, se denomina la campaña contra la impunidad que se lanza el lunes 31 de mayo a las 19, en el Memorial del Ycuá Bolaños.

El programa de actividades contempla actos recordatorios que se cumplirán los días martes 1 de junio, el jueves 1 de julio y el domingo 1 de agosto, todos a las 11, en el local del memorial. (Stma. Trinidad y Avda. Artigas).

Estas actividades se enmarcan en la conmemoración de los 6 años de la tragedia, que dejó casi 400 muertos, que se cumplirá el 1 de agosto.

Las víctimas reivindican penas más justas para los responsables del sinistro.

"Queremos una justicia que valore la vida y la dignidad del ser humano, queremos la justicia que fortalezca la memoria histórica y social", dice un comunicado de prensa de la Coordinadora de Organizaciones de Víctimas de Ycuá Bolaños.

 

 

 

 

 

 

2004 – 1 DE AGOSTO –  31 DE MAYO 2010

NO HAY PAZ SIN JUSTICIA

YCUA BOLAÑOS NUNCA MAS

 

 

 

6 AÑOS CONTRA LA IMPUNIDAD.

"Por un espacio de todos para reconstruir la memoria, la vida y la justicia"

Lunes 31 de mayo – 19 hs. Memorial del Ycuá

 

Las organizaciones de Víctimas del Ycuá Bolaños invitan a organizaciones y medios de comunicación a participar del lanzamiento de la campaña "Por un espacio de todos para reconstruir la memoria, la vida y la justicia" que se realizará el día lunes 31 de mayo a partir de las 19 hs. en el Memorial del Ycuá Bolaños (Stma. Trinidad y Avda. Artigas). 

 

El crimen del 1 de Agosto de 2004 dejó diversas secuelas tanto en las personas directamente afectadas como en toda la ciudadanía. Somos protagonistas de una lucha frontal contra herramientas jurídicas hechas a medida del mejor postor y donde quienes administran las leyes tienen como único objetivo el beneficio propio o en favor de sus cómplices. Y aunque se haya establecido una ínfima condena a una parte de los responsables del crimen, nuestra búsqueda de justicia desde un inicio ha ido más allá de la simple firma de unos papeles.


”La justicia que queremos no tiene que ver con estadísticas, con monumentos o con fechas solo para recordar pasivamente. Nuestra búsqueda de justicia no es solo desde el dolor y la rabia. Queremos la justicia que valore la vida y la dignidad del ser humano, queremos la justicia que fortalezca la memoria histórica y social”.

 

Se realizarán diversas actividades con miras a la recordación de los 6 años de la mayor tragedia en nuestro país, hasta el momento siete personas continúan desaparecidas y el mayor reclamo de las organizaciones del Ycuá es que el local sea un símbolo contra la injusticia y contra la impunidad.

 

Foto Cristhian Rudi Cabrera

 

Programa

Actividad: Conferencia de prensa lanzamiento campaña "Por un espacio de todos para reconstruir la memoria, la vida y la justicia"

Día: lunes 31 de mayo. Hora: 19

Local: Memorial del Ycuá  (Stma. Trinidad y Avda. Artigas). 

 

Actividad: Memoria Viva. Acto de Recordación

Día: martes 1 de junio. Hora: 11

Local: Memorial del Ycuá  (Stma. Trinidad y Avda. Artigas). 

 

Actividad: Memoria Viva. Acto de Recordación

Día: jueves 1 de julio. Hora: 11

Local: Memorial del Ycuá  (Stma. Trinidad y Avda. Artigas). 

 

Actividad: 6 AÑOS LUCHANDO CONTRA LA IMPUNIDAD

Día: Domingo 1 de agosto. Hora: 9

Local: Memorial del Ycuá  (Stma. Trinidad y Avda. Artigas).               

 

 

Contactos de Prensa:

Carmen Rivarola Cel. (0982) 488753

Christian Olmedo Cel: (0991) 344400 / (0985) 893779

 

COORDINADORA DE ORGANIZACIONES DE VÍCTIMAS DE YCUA BOLAÑOS

ycuabolanos@gmail.com

 www.ycuanuncamas.org

 

Llamado a la Solidaridad de Noticias Aratirí

Buenos Aires, 13/5/2010 ( Agencia de Noticias Aratiri - ANA ) La Comisión por los DDHH de Paraguayos Residentes en Buenos Aires, el Movimiento Nacional de Víctimas de la Dictadura Stronista - Filial Argentina - y otras organizaciones enviaron, con ruego de difusión, la solidaridad con las víctimas de Hugua Ñandu:
Para adherir: comisionparaguay@hotmail.com
Paraguay- Incidente Armado en Hugua Ñandú-

Ante el gravísimo incidente armado en la localidad de Hugua Ñandú, en el contexto del avance represivo, ahora legalizado bajo un poco claro “Estado de Excepción”, eufemismo de Estado de Sitio, declarado por el Estado Paraguayo con el apoyo del Congreso de Paraguay e invocando la presunta presencia de una guerrilla armada. Que por los dichos, de los propios miembros del Poder Ejecutivo, no son más que un pequeño grupo de delincuentes comunes, se ha montado una feroz campaña de Control Social, sin precedentes en la actual realidad política del Continente.

Se cometió un hecho de abuso por parte de un grupo armado de 350 hombres, que con armas de combate, tomó por asalto una casa en la que se festejaba un cumpleaños de quince. Todas las personas presentes fueron tomadas como prisioneros de guerra. Este grupo armado ejerció una violencia extrema contra los civiles indefensos y obligaron a la misma cumpleañera a permanecer boca abajo en el suelo con un arma apuntándola. Los militares interrogaron a los presentes, para que identifiquen a un menor de ocho años, que presuntamente se encontraba en el lugar y sería el hijo de una mujer con pedido de captura, bajo la sospecha de pertenecer a la “irreal guerrilla”.


Esta intervención, derivó en un tiroteo entre Policías y el Ejército, quienes tomaron por asalto la sede Policial, luego de un prolongado intercambio de disparos. Ante la enormidad de lo sucedido, desde Asunción se envió a un Fiscal, para que dé legalidad a este atropello.


Denunciamos: la vulnerabilidad extrema en que se encuentran los Campesinos y sus familias y las mujeres a quienes permanentemente se violan sus derechos, que viven en las zonas excepcionales. Si hacen esto con la Policía, que no harán con los pobres?, es un ataque a los Derechos Humanos, al aplicarse una fuerza desmedida, armada, contra los ciudadanos .


La gravedad de enviar, tropas de elite armadas para combate, en número de 350, con orden de detener a UNA MUJER SOSPECHADA, NI SIQUIERA IMPUTADA.


La irrupción violenta a una propiedad particular, sin supervisación judicial, el interrogatorio sobre el paradero de UN MENOR DE 8 AÑOS, para coaccionar de manera extorsiva, a la madre para que se entregue, es una forma más de Terrorismo de Estado.

Cuando aun no se ha comenzado en Paraguay, la JUSTA REPARACION, DE LOS CRIMENES COMETIDOS POR LA DICTADURA, NO HAY JUICIOS EN MARCHA, AL CONTRARIO SE REAFIRMA LA METODOLOGIA DEL MIEDO, LA PRISION SIN CAUSA NI GARANTÍAS, LA PERSECUSION DE INOCENTES, EL CONTROL SOCIAL EXTREMO PARALIZANDO LOS JUSTOS RECLAMOS DE LOS POBRES, QUE AUN CONFIAN EN EL PRESIDENTE LUGO, COMO GESTOR DEL CAMBIO, PARA TERMINAR CONLA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD.


EXIGIMOS; QUE TERMINE DE INMEDIATO EL ESTADO EXCEPCIONAL, QUE SE DEVUELVAN LOS DERECHOS CIVILES A TODOS LOS PARAGUAYOS.

QUE SE ENVIE A JUICIO A LOS MIEMBROS DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD INTERVINIENTES.


PEDIMOS LA SOLIDARIDAD DE TODOS LOS COMPAÑEROS Y HERMANOS ARGENTINOS PARA QUE A TRAVÉS DE SUS ORGANIZACIONES ADHIERAN A NUESTRA CAUSA Y JUSTO RECLAMO DE JUSTICIA SOCIAL Y RESPETO DE LOS DERECHOS HUMANOS

Senador Acevedo: Muchos Policías Responden al PCC

Tras el atentado que sufrió en Pedro Juan Caballero, el senador liberal Roberto Acevedo sigue "tiroteando" contra las fuerzas de seguridad de su departamento, Amambay.

Ayer, antes de una sesión reservada con sus colegas, aseguró que hay policías que pertenecen al PCC (Primer Comando Capital), al que se refirió como el grupo organizado más grande de Brasil en el narcotráfico.

Indicó además que varios miembros del PCC que atentaron contra él fijaron residencia en Asunción.

"Algunos ya cayeron presos en el Brasil transportando drogas, son suboficiales. El propio que estaba en el allanamiento de los 500 kilos es un policía que está siendo buscado", dijo al pedirle que los identifique.

Volvió a criticar en ese sentido al jefe policial de la zona, comisario Francisco González, a quien a su criterio se le escapan muchas cosas.

"Cómo es que él hace casi dos años que está en Pedro Juan y no haya identificado dónde están los del PCC y desconozca que sus ta'ýra kuéra (por los policías) están cobrando a esa gente, cómo anda esa gente armada, cómo es que un mes antes de mi atentado ya se sabía y la policía no pudo evitar eso", cuestionó.

PROTECCIÓN. El político liberal se ratificó en que la mayoría de los candidatos a concejales en Pedro Juan son narcotraficantes o narcoabogados o financistas, rematando que sigue la protección de los políticos al narcotráfico y cada vez es más fuerte.

Alegó que están minados en la política y que ningún partido está exento, pero se excusó de dar nombres.

Como aporte para la lucha contra el narcotráfico, dijo que el Congreso debe hacer leyes tales como penar la portación de armas, el lavado de dinero y decomisar bienes de narcos.

Por otro lado, dio su total confianza al nuevo fiscal de la causa, Justiniano Cardozo, aunque sostuvo que el Estado debe acompañar la labor porque se enfrenta a un grupo poderoso.

Mencionó que días pasados le pasó a la Fiscalía General del Estado los nombres de los cuales él sospecha que atentaron contra su vida.

Volvió a criticar a la fiscala que se inhibió de su caso, Lourdes Peña, recordándole el caso de su padre, quien supuestamente tuvo varias entradas en la cárcel por tráfico de drogas.

EN MANOS DEL SENADO. Tras la sesión reservada, que duró tres horas, varios senadores mencionaron que existe clima para prorrogar el estado de excepción, pero esperarán la iniciativa del Ejecutivo.

El lunes se reunirá la mesa directiva para evaluar el tema y se analiza convocar a varios referentes del área de seguridad para que den informes.

 



Senador Acevedo Advierte: PCC Ya Se Instaló En Asunción

El senador liberal Robert Acevedo advirtió que integrantes del Primer Comando Capital (PCC) ya están instalados en Asunción, de acuerdo a la información que se maneja en Pedro Juan Caballero.


Al ser consultado si las autoridades de seguridad ya están al tanto de esto, respondió que no lo sabe, "pero hay fuertes comentarios allá en Pedro Juan de que ya estan aquí".

Dos "soldados" de la peligrosa organización ilegal brasileña, Nevailton Marcos Cordeiro y Eduardo Romano Costa, están procesados por el atentado contra Acevedo en la capital del Amambay. Como autor moral fue imputado el libanés Asaad Kalil Kiwan.

Por otro lado, el legislador ratificó que la mayoría de los concejales y candidatos a ser ediles de Pedro Juan son narcos o tienen algún vínculo con ellos.

Dijo que para evitar que esta gente esté en la administración pública, también el Congreso debe trabajar para impulsar leyes contra el narcotráfico y la criminalidad.

La Cruz de Madera

 

Era una mañana soleada en la ciudad, fresca pero soleada. Había llegado luego de un viaje de cuatro horas, desde el sur del país. 320 kilómetros recorridos en una breve noche, en el bus había soñado con viajar por varias ciudades en una, ¿acaso no es así cada ciudad?

 

Aún estaba saliendo de mi tremenda crisis vivencial y trascendental, provocada por un sueño roto de formar mi propia familia en los días que estaba realizando ese viaje. Me esperaba en pocos días el lanzamiento de mi primer poemario, mi nueva vida comenzaba, en una intensa fe reflexiva hecha una misión de amor cristiano.

 

Nunca había sufrido tanto sentimentalmente, pero nunca había sentido tanta fe y esperanza.

 

Bajé del bus y recogí mi bicicleta, mi gran compañera de viajes a esa ciudad no tan grande, pero de un caos inmenso conocido como tránsito metropolitano. Por esas fechas cualquiera es conductor, hasta un ciego a veces. Era la segunda vez que recorrería las calles de Asunción con bicicleta, expuesto a los mayores peligros.

 

Luego de reemplazar  el sistema de cambio de velocidades en un taller, que se había finalmente torcido, me dirigí a mi destino, a visitar a una consejera reconocida nacionalmente por haber ayudado a los familiares de Víctimas de la masacre del Ycuá Bolaños, dónde casi 400 mujeres, niños y hombres perecieron en el mayor incendio en un edificio en el mundo. Una mujer que había despertado enormemente en el espíritu al haber compartido tantas experiencias espirituales con tantas personas. Qué mejor consejera psicológica y espiritual que esta mujer? No solo una buena profesional, sino una hermana en lo espiritual.

 

Luego de la charla con esta amiga, visité a ese otro gran amigo, quien había perdido un hijo en la tragedia relatada. Fue una charla breve, pero agradable, sobre el futuro libro sobre lo vivido por las víctimas, un libro sobre experiencias espirituales.

 

Eran ya las 11 de la mañana y me di cuenta que el tiempo se me iba, tenía que recorrer 40 cuadras para llegar a una oficina, a realizar los trámites para los que había ido a la ciudad. Dejé la clínica médica de mi amigo y me monté en la bici, presuroso de llegar a mi meta. No sabía o mejor dicho, olvidé que unas cuadras más lejos un conductor había tomado su auto en forma mucho más presurosa que la mía, dispuesto a llevar todo por delante con tal de llegar a lo que piensa que es su meta, tenía que ir por la misma avenida que iba a recorrer. El encuentro era inevitable.

 

Doble sobre la avenida Artigas y empecé a acelerar, me enfoqué en acelerar y olvidé la alerta plena en el tráfico que me rodeaba, sobre todo en sentir mi punto ciego, la parte de atrás del tránsito, dónde no tengo ojos. Me faltó más práctica de la conciencia, o del Zen como se conoce. Empecé a acelerar, pasando por delante a un ómnibus que levantaba pasajeros y a un auto blanco. Aceleraba más, algo distraído del tráfico, cuando llegó él con su auto, tal como estaba previsto.

 

Fue un golpe seco, apenas por un centímetro su retrovisor derecho atropelló el lado izquierdo de mi manubrio. Él iba como a 80 o 100 kilómetros por hora, una verdadera locura para una avenida de Asunción, a las 11 de la mañana. Yo iba a 30 o 40 kilómetros por hora con mi bici. Lo cierto es que el manubrio se torció 90º en un cuarto de segundo y al no tener equilibrio, caí repentinamente al asfalto por el lado izquierdo, arrastrándome como medio metro en el suelo por mi velocidad. Si él se hubiese desviado hacia mi lado dos o tres centímetros más, hubiese golpeado mi pierna izquierda, fracturándome la rodilla, el fémur y el peroné con el lado derecho de su auto. En ese caso hubiese rebotado hacia mi lado derecho, con la posibilidad de fracturar mi antebrazo derecho con la caída.

 

20 centímetros más hacia mi lado hubiese significado que él con su auto me habría atropellado con todo, partiendo en dos mi bicicleta y haciéndome volar sobre su parabrisas y el techo de su auto sedan. En ese caso aseguraba fractura múltiple de costillas, piernas y hasta un posible desnucamiento al caer en volteretas, con muerte instantánea. Esa era la muerte que temía la primera vez que llevé mi bicicleta en Asunción para recorrer sus calles. De hecho eso vi nítidamente al quedar en el suelo del asfalto. A él lo vi seguir alocadamente su camino por la avenida, con su Peugeot 504 del año 1985, de color plateado claro. Ni se dio cuenta que derribó a un ciclista. Lamentablemente se dará cuenta de lo imprudente que es cuando destroce su auto y quede gravemente lastimado, cuando se lleve por delante un árbol o poste de alumbrado público.

 

Caí al suelo y mi casco de ciclista evitó que mi rostro se desfigurara por el asfalto. Luego de verlo huir en su auto, miré hacia atrás mío, pensando que alguien más vendría a concluir el trabajo de matarme que él no hizo. En cambio, vi a una mujer en el Zuzuki Maruti blanco, del año 1998, mirándome aterrada, pensando que algo realmente malo me pasó, detrás estaba el bus que hacía unos segundos había pasado.

 

Sentí que el mundo se me vino abajo, me sentí frágil, débil, apenas un minusválido tirado en medio de una avenida con alto tráfico, expuesto a una muerte segura. Mi Dios, mi Cristo, mis ángeles me habían abandonado. Estaba solo, desierto y presto a ser sacrificado inútilmente.

 

Entonces apareció él, nunca podía faltar, nunca. Era un humilde hermano, quizás alguien que vive en las barriadas pobres, uno de los tantos estigmatizados de esta humanidad, víctima de una civilización del egocentrismo y la locura consumista-capitalista.

 

-¿Está bien? Tranquilo, yo te ayudo- Me pasó su mano, la agarré como si de un rescatista se tratara, me levantó y levantó mi bici. Su rostro compasivo me miraba preocupado, pensando que podía estar muy mal.

 

Entonces vi que de su pecho colgaba una cruz de madera…

 

 

(continuará)

 

Así había quedado, tirado en medio de una avenida con alto tráfico, expuesto, débil, caído, un humilde hermano me recogió y me ayudó a volver a la vereda, con una compasión digna de un padre que protege a su niño, a pesar que yo era evidentemente mayor a aquél joven que me quitaba del caos del tránsito.


Mientras me hablaba, no dejaba de mirar la cruz de madera que pendía de su pecho. Una cruz humilde, mustia, pero pura y sólida.


Le pregunté por la matrícula del auto que casi me atropella, no la vio, tampoco la gente que estaba en la vereda esperando un bus y que de repente se centró en mi suerte. El hermano dejó mi bicicleta a mi lado, acostada y caída. Yo me acurruqué por la pared de una baja muralla que delimitaba el estacionamiento de un edificio. Entonces él me dijo:


-Amigo, no vayas más por la calle, te van a matar, ve por la vereda con tu bicicleta, acá todo el mundo está loco- Se fue así, con una advertencia que tronaba en mis oídos.


De repente el mundo se me vino encima, todas mis creencias se habían desvanecido, toda la protección que había invocado la noche antes y esa misma mañana se esfumaron. No habían ángeles, ni dioses, ni nada, solo el terror y el miedo de saberme totalmente frágil e inútil frente al peligro de algo que no podía controlar… Y mis habilidades de mayor conciencia se fueron abajo, había probado fallar en mi habilidad para cuidarme.


Así, como avalancha de sentimientos y orfandades, se me vino un remolino de recuerdos dolorosos. 12 años de fracasos románticos, el último sobre todo, todas las promesas de formar una familia, de tener un trabajo seguro. Me convertí en el mayor de los fracasados. No tenía un trabajo con un sueldo digno, no tenía independencia económica desde hacía 9 años, mis 15 años de estudios no servían para nada. Me era casi imposible vivir de mi profesión, a pesar de haber estudiado para docente universitario, por cuestiones políticas estaba totalmente fuera de la universidad de mi ciudad, sin posibilidad de ingresar a futuro. No tenía seguro médico, no tenía acceso a jubilación alguna.


No tenía nada de nada, solo, excluido, marginado incluso ante el gobierno que yo mismo ayudé a levantar. Sentí que todas mis creencias eran puras ilusiones, que solo estaba perdiendo mi tiempo en Asunción, buscando quimeras sin futuro alguno.


Me saltó los monstruosos y sólidos pensamientos racionalistas. No tenía razón de ser andar en bicicleta en Asunción, eso era exponerse demasiado. Sabía que me exponía a una muerte casi segura. No había motivo… no hay razón alguna… no se justifica… no, no, no, no, no…


Agaché mi cabeza y empecé a lagrimear, pensando que volvería a llorar como nunca, como en los primeros días de mi separación con mi ex esposa o como cuando mi última novia me dijo que ya no había más relación, luego de 5 meses de esperar fiel e inútilmente su regreso de Brasil, dónde vivenció sus más grandes debilidades; antes, un 17 de junio de 2009 despedía a la mujer que me prometió que sería mi esposa, a la que afirmaba que deseaba tener hijos conmigo, que ya vivía conmigo y que me declaraba que por ningún motivo fallaría conmigo, al contrario, ella sospechaba más de mí… A quien una noche la cuidé y amarruqué en mis brazos, mientras ella sufría de una fuerte fiebre y de pesadillas por un pasado tormentoso y traumático en su niñez, un jueves frío de mayo de ese año. Luego, un 10 de diciembre me dijo que no, que ya nunca volveríamos a ser novios. Había perdido su corazón en Brasil… o mejor dicho, nunca me dio su corazón como yo sí lo hice.


Pensé dolorosamente ¿porqué siempre el mismo tipo de mujeres? ¿porqué busco dañarme enamorándome del mismo tipo de mujeres?


¿A quién quiero demostrarme valiente al andar en bicicleta en una ciudad de conductores alocados?


Estaba aterrado, paralizado, pensé que no solo perdía mi tiempo al andar en bicicleta en Asunción, sino que también perdí los últimos 12 años de mi vida en relaciones y proyectos inútiles, sobre todo en el haber luchado tanto contra la mafia. Ese era el premio que recibía por tantos años de lucha por los más débiles y contra la mafia y los corruptos.


Mi premio era el no tener un trabajo digno, acorde con mis estudios y el solo poder andar en bicicleta, para burla de mis compueblanos y arrollamiento de conductores desequilibrados. Para más, mis anteojos de receta, los que me permiten ver bien el camino, se habían roto con la caída. Quedé no solo aterrorizado, sino con menor visión sin mis anteojos de vista a distancia.


Entonces recordé los peores momentos de mi vida, cuando tuve a la muerte frente a mí, la electrocutación en mi niñez, el accidente en automóvil antes de recibirme de abogado y El Marzo Paraguayo, dónde casi me matan 14 francotiradores. La muerte de Víctor Hugo Molas, quien murió en mis brazos como un héroe civil esa noche de la masacre en las plazas del Congreso…


Ahí me di cuenta que era la cuarta vez que sobrevivía a una situación de muerte. Ya había sobrevivido a tantas situaciones de horror y oscuridad. Me sentía cansado de ese síndrome del héroe salvador, pero a la vez me sentía orgulloso de haber sobrevivido a tantas situaciones terribles.


Entonces, luego de 20 minutos de pensamientos sombrios, volvió la fe, sí, la fe retornó en alas de amor y esperanza, esa esperanza que nunca me había dejado, ni en la noche más oscura. Ahí me di cuenta, ahí lo entendí. Supe que había sido protegido de la muerte siempre, que siempre se me protegió y que siempre se me mostraban señales para la reflexión y la fe en todo momento, para la precaución, la prudencia y el cuidado sobre todo.


Ahí entendí porqué ese hermano que me rescató del asfalto llevaba una cruz de madera en su pecho.


“No, no puedo rendirme al miedo, debo continuar… debo terminar el trámite y luego ir a la Pastoral Social de la Conferencia Episcopal, debo cumplir parte de mi misión de amor Cristiano” me dije a mi mismo.


Me levanté y respirando hondo levanté mi bicicleta, enderecé el manubrio y me dispuse a salir nuevamente al peligro.


Volvió mi hermano entonces, con su cruz de madera, como buen Ángel de la Guarda, me habló nuevamente.


-Tené cuidado amigo, te pueden matar, andá por la vereda por favor.


-Tranquilo hermano, tengo que ir por la avenida sí o sí, siempre voy bien cerca de la calzada.


-No hermano, no ibas tan cerca de la calzada, por eso ese loco te rozó.


-¿En serio?


-Sí, estabas a más de un metro de la calzada, como una moto. Pero ni a las motos se les respeta acá, todo el mundo conduce como loco en Asunción.


-Tendré más cuidado esta vez.


-Dale amigo, bueno, me tengo que ir- Se dio media vuelta para ya marchar


-Espera hermano, te quiero pedir un favor.


-Dale


-Dame un abrazo hermano- Sin palabras, como un Ángel, mi hermano de la cruz de madera me dio un fuerte abrazo fraterno, solidario y bondadoso. Entonces dije –Por favor rezá por mí hermano.


-Dale hermano, rezaré por ti, cuidate.


-Gracias, bendiciones en Cristo- así me dejó ese joven humilde, tan desconocido pero a la vez tan cercano a mí, como el mejor de mis hermanos y amigos.


Ahí estuve seguro de lo que pasó. Se me mostró que nunca nunca estoy solo, que nunca estoy abandonado, que aún aunque me distraiga y descuide algo de la concentración y la necesaria prudencia, siempre habría un hermano, un ángel, listo para socorrerme, aconsejarme y acompañarme.


Volví a mi bicicleteada, volví a mi lucha, volví a mis sueños, volví a la búsqueda de la definitiva compañera con quien hacer una hermosa familia. Volví a la vida…


Con una cruz de madera en el corazón.

 

Alejandro Sánchez

 

 

 

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Análisis Final Sobre El Incidente de Hugua Ñandu (Juguá Ñandú)

A continuación se reproduce íntegramente un artículo del conocido periodista Miguel H. López.

 

LAS LECCIONES DE JHUGUÁ ÑANDÚ

 

Akâpete

 

El incidente en el Norte dentro del ahora mal llamado operativo conjunto Py'a Guapy deja grandes lecciones y esclarece por sobre todo el modus operandi de las instituciones en el Paraguay del siglo 21 y del sometimiento de autoridades investidas a la verticalidad y prepotencia militar.

 

Dentro de lo confuso, encubierto y complejo de lo allí ocurrido, es importante detenernos a mirar qué es lo que se entrevé en las rendijas de la incapacidad gubernamental y la poca institucionalidad en la ejecución de acciones dentro de una medida a gritos ilegal (por falta de méritos) como el Estado de Excepción en 5 departamentos.

 

Desde el principio quedó en evidencia la poca capacidad, destreza e inteligencia de la acción que derivó en la crisis institucional. Un dato falso. Un par de jefes armados con avidez de fama, un odio desde la dictadura contra los policías y un Ejecutivo desesperado por dar pruebas de su eficacia en el combate al delito, fueron suficientes para desplegar la vergonzosa historia militar-policial en Jhuguá Ñandú, Concepción. Los conspicuos jefes militares creyeron en un supuesto ex miembro del EPP y a cambio de dinero, equipos electrónicos y otro par de promesas éste les vendió carne podrida. En ninguna cabeza entra que en momentos en que la "seguridad" rastrilla el Norte, alguien afanosamente buscada como Magna Meza ose siquiera en aparecer por algún paraje desértico, menos en un concurrido cumpleaños de 15.

 

Desde todo punto de vista las cosas estuvieron mal encaradas, mal decididas, mal planteadas y mal ejecutadas. La estupidez de la situación se extendió luego hasta al modo en que el gobierno manejó el asunto y los involucrados intentaron justificar los hechos. Ni hablamos de cómo el fiscal Celso Morales se sometió a las botas y avaló con su presencia un procedimiento del que ni sabía detalles ni lugar de realización.

 

La historia contada por ambos lados tiene varias lagunas. Los relatos tienen mucho de fantástico. Un cumpleaños de 15, supuestos eppepianos, como en las fiestas de la mafia, irrupción aparatosa militar, denuncias de robos, maltratos por doquier dentro de la brutalidad del uniforme, jefe policial y subalternos supuestamente metidos en un lupanar, ataques a una estación policial, alcohol, balacera y robo de armas. Completan la trama un lejano paraje de una zona explosivamente peligrosa y dramáticamente abandonada por el Estado, donde nada de lo que se diga ni mucho de lo que se afirme llegará a ser verdad o mentira. Donde las cosas habitan el increíble mundo del todo vale y donde nada resulta suficiente para desmentir.

 

Dentro de esta locura, la versión que subyace es que los del EPP sembraron la falsedad para provocar la confrontación entre policías y militares. Demencial estupidez, que atribuye sobrada capacidad a un errático grupo delincuencial. Ambas fuerzas se tapujan protagonismo y enemistad desde la época de la dictadura y aún antes, cuando a principios del siglo 20 el país vivía convulsionado por golpes de Estado. Se odian literalmente. Los militares creen que los policías son brutos, ignorantes e incapaces; y los policías que los militares son privilegiados haraganes que viven como reyes y sin aportar al país. Más allá, están los negocios de sectores y los tapujos por mandar y por protagonismo en la esfera pública y los favores del poder central.

 

Por línea paralela el Ejecutivo, incapaz de administrar la situación, pone en medio de un estado de excepción a unas FF.AA de dudosa profesionalidad y a una Policía marcadamente reducida en capacidad y ejecución a desarrollar tareas de persecución en una geografía con población pauperizada y abandonada sin cualquier justicia posible.

 

El incidente de Jhuguá Ñandú es una gran lección. Aparte de trasladar la crisis al propio gabinete presidencial y de poner al presidente y sus ministros del Interior y de Defensa a tiro de escopeta política, deja la terrible sensación de que se está malgastando el dinero de la gente en un operativo que ni siquiera logra dar sensación de seguridad -muy por el contrario- en las zonas afectadas.