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Fundamentos Científicos Para Una Comunicación Educativa Para El Desarrollo

FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS PARA EL USO DE TECNOLOGÍAS EN UNA COMUNICACIÓN EDUCATIVA PARA EL DESARROLLO

 

 

En este trabajo partiremos de una experiencia particular, subjetiva,  para proyectarnos al conocimiento de leyes sociales genéricas (probabilísticas) que permitan explicar y predecir la dinámica social ante una pedagogía política popular a través de medios masivos de comunicación, específicamente las radioemisoras. Esta proyección última se tentará mediante la extrapolación de otros estudios relacionados.

 

En el artículo “Educación, Ciencias Ecológicas y Medios de Comunicación” ya se había establecido el procedimiento genérico para enseñar ciencias ecológicas en forma masiva y popular, usando las emisoras de radio como tecnología educativa general.

 

Obviamente, la política pedagógica para una comunicación para el desarrollo correctamente popular sería la sugerida en la doctrina establecida por Paulo Freire, ya que no implica un proceso de alienación y posterior carga cognitiva (la estrategia que se usa con un disco duro de computadora, vacío de programas y datos), sino que partiría del enriquecimiento cognitivo a partir de la cultura popular preexistente, que en Latinoamérica es fruto de las casi olvidadas culturas indígenas y de la cultura criolla-española preindustrial. Esta política ha sido comprobadamente efectiva en muchos países; según estudios científicos[i].

 

Pero, sin haber profundizado mucho en los postulados de Freire, el mismo se centra principalmente en el desarrollo de la facultad de reflexión crítica como saber básico de toda educación; algo limitado como ya se expuso en el artículo “La urgente alfabetización ética, emocional y tecnológica” En realidad, ante la nueva línea de las neurociencias y la llamada Inteligencia Emocional, las estrategias pedagógicas de Freire requieren una nueva readaptación: La Pedagogía Emocional Crítico-Reflexiva, que une los postulados de la Inteligencia Emocional con la de la Pedagogía Crítica de Freire; además de implicar a los principios de la Pedagogía de Frontera de Henry Giroux[ii]. Esta doctrina propuesta de Pedagogía Emocional Crítico-Reflexiva obviamente requiere mayor corporización y profundización, tareas que no pueden abordarse en este trabajo, por ahora.

 

Si bien anteriormente ya se había concluido que las TIC’s no ayudan a desarrollar las habilidades necesarias para la convivencia interpersonal (experiencia empática) sí ayudan a la transmisión de datos (información descontextualizada) y al incentivo de la reflexión (contextualización de la información con proyección teleológica) Ello ya se mencionó en “Diferencias y Relaciones Entre Ciencia, Tecnología y Técnica”. La cuestión a plantear es ¿Pueden mejorar las TIC’s la educación popular por radioemisoras? En general sí, en específico se hace necesario mencionar la serie de tecnologías que se usan.

 

Actualmente, el trabajo de comunicación educativa para el desarrollo no se trata sencillamente de buscar un texto o libro educativo o técnico, sobre determinado tema, para luego leerlo íntegramente en una radioemisora. Esta dinámica radiofónica, a más de ser anacrónica, es prácticamente espanta-audiencia; sobre todo audiencia juvenil. Esta estrategia comunicativa es la que se usa, por ejemplo, en radio María de Asunción, Paraguay; aunque hay que decir a favor de sus comunicadores que tienen la mejor de todas las intenciones, pero en comunicación educativa para el desarrollo no bastan las buenas intenciones para obtener resultados pedagógicamente satisfactorios.

 

El trabajo de comunicación educativa radiofónica, como todo trabajo con las TIC’s, es multimedia esencialmente. Una comunicación educativa para el desarrollo requiere conexión a Internet, computadoras, programas informáticos para la mezcla, edición y mejoramiento de archivos multimedia (incluso una radioemisora debe manejar documentos audiovisuales, que los podría exponer eventualmente en conferencias o en canales de televisión comunitaria) y, por supuesto, equipos electrónicos complejos para la emisión de programas radiales, su grabación y evaluación posterior.

 

Incluso los teléfonos móviles forman parte de esta red de TIC’s. El locutor o los que dirigen un programa radial hoy no solo están frente a un micrófono, sino que al mismo tiempo deben contar con una notebook con conexión a Internet y programas editores de audio y video. Al mismo tiempo debe ser capaz de recibir los mensajes de los oyentes por medio de mensajes de texto de los teléfonos móviles, mucho más sabiendo que la mayoría cuenta con teléfonos móviles y no con telefonía fija (COPACO en el caso de Paraguay en 2008)

 

Hay estudios científicos hechos sobre qué tipo de programas radiales gustan a los jóvenes[iii], cuanto tiempo pueden prestar atención al locutor (cuando expone una determinada información) y cómo quieren participar de un programa radial. En general, muy inespecíficamente, se puede decir que la radio se escucha principalmente para saber cual es el último tema musical de moda o, muchas veces, para saber los chismes de los famosos (en Internet las páginas más visitadas son las de chismes de famosos) El tiempo que tiene un locutor para informar u opinar es apenas de 30 a 60 segundos, más de eso ya corre el peligro del llamado zapping; esto en relación a jóvenes adolescentes, salvo que reciban una adecuada educación familiar y académica (al final, todo el centro educativo depende de las escuelas formales, sobre todo las públicas, la educación radiofónica solo puede acompañar a la escuela formal, pero no reemplazarla) Cuando se trata de un programa radial con formato informativo-educativo, está obligado a superar al simple y popular sensacionalismo (en Internet, la única vez que una web de noticias superó a las de pornografía y chismes fue Al Jazeera, cuando publicó el video de los cadáveres de soldados norteamericanos, durante el inicio de la Guerra de Irak en 2003) Esto es así por la conformación de nuestro cerebro, mencionada en las referencias del artículo “La urgente alfabetización ética, emocional y tecnológica”. Obviamente, para superar esta tendencia innata a lo sensacionalista e impulsivo todo programa educativo de radio deberá contener: 1- Elementos emocionantes de alegría y festividad, aunque el programa sea altamente crítico. Esto se logra con un adecuado repertorio de música; que solo se deberá suspender en caso de catástrofes o de extrema conflictuidad (conmoción por guerra y masacres) 2- Humor relajante: No se trata de sarcasmo, burla o simple humor político (que fácilmente son formas de agresión y violencia verbal) sino de un humor con sentido optimista y a la vez reflexivo-constructivo de alternativas de formas de mejorar las condiciones de vida. Esto último es lo más difícil de lograr en un programa radial, porque en parte depende de una adecuada planificación y en parte de la adecuada espontaneidad. 3-Participación activa de los oyentes a través de rueda de entrevistas periódicas, de tipo comunitario, transmisiones en vivo a través de celulares o radio móviles (walky talky –camina y habla-, etc.) foros, chats por mensajería instantánea, correo electrónico y hasta videoconferencia con webcam y auriculares con micrófono. El modelo clásico de los oyentes que llaman para participar no es un modelo suficiente de participación interactiva en la comunicación para el desarrollo, por lo que se mencionó ya (que la mayoría de la población no tiene acceso a un teléfono fijo) La mensajería escrita por celular no significa una participación ciudadana plena, por el a anonimato que se gana por este medio (anonimato que por otro lado permite conocer la verdadera opinión de un grupo de personas sobre un determinado tema, pero no permite que ese grupo se sienta responsable de modificar en ese tema)

 

Para poder enriquecer un programa radial educativo con los tres principios radiofónicos expuestos, claramente se necesitan todos los recursos que las TIC’s puedan ofrecer, pero dando preeminencia a aquéllos medios que exijan un compromiso con la solución de los problemas que plantea el bien común, es decir, con la rueda de entrevistas comunitarias que se puede hacer con walky talky, teléfonos móviles,  grabadoras y videocámaras digitales; ya que la Internet permite un grado de irresponsabilidad (salvo que se utilice una plataforma de programas informáticos que restringan el anonimato) Obviamente que la mejor forma de participación es la del ciudadano que dialoga directamente al aire en la radio, pero muy pocas veces se puede obtener tal grado de participación, de ahí que los instrumentos de TIC’s ya mencionados son claves para una comunicación educativa para el desarrollo.

 

Abogado Alejandro Sánchez

Diplomado en Didáctica Universitaria

 



 

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