Blogia
altermediaparaguay

REINGENIERÍA Y RECICLADO DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS

Las tres “erres” de la ecología hoy forman parte del lenguaje político, en una especie de transdiciplinariedad o lenguaje universal cambiante y estilizado que pueden usar tanto profesionales como comunes por igual; democracia del conocimiento, como se diría. Las tres erres son Reducir, Reutilizar y Reciclar, ¿cómo se aplica esto a seres humanos que fueron engranajes de un sistema perverso de autoritarismo y corrupción?

 

Definitivamente, no parece muy digno usar las tres erres en ese ejército que era funcional al mandamás de turno[1]. En primer lugar, no se trata de un solo cuerpo homogéneo e igual, existe una minoría que hacía del buey que empujaba el carro pesado de una mayoría, mayoría que a su vez se caracteriza por su medio hacer en todo, desde el ejercicio de valores democráticos hasta en sus hábitos privados y familiares, una amplia mayoría que solo fue puesta en el cargo por ser “el buen correligionario” antes que por el “buen trabajador”. Luego está esa pequeña minoría que devoraba salvajemente la riqueza del pueblo, son los llamados “vampiros”. Es categórico que los vampiros no solo serán expulsados de la función pública, sino que algunos terminarán en la cárcel.

 

El problema es esa enorme mayoría, una carga  que el gobierno de Fernando Lugo tendrá que optimizar. Existe la posición casi poética y quimérica de elevar mágicamente a esta mayoría de funcionarios, de que con tan solo hablarles de eficiencia, saldrán del medio hacer y la apatía a que estaban acostumbrados. Conozco a este tipo de funcionarios públicos, estuve entre ellos por seis años; un poco como esa minoría que llevaba el peso de la yunta, otro congelado funcionalmente sin poder hacer mucho o haciendo lo que podía, hasta que me cansé de ese estado de quietud silenciosa y silenciada.

 

La solución no es sencilla y no pretendo exponerla en un artículo, ya que se necesita una enciclopedia completa para ofrecer una verdadera solución. Pero se pueden esbozar algunas ideas que podrían servir para encontrar un camino hacia el reempleo de dichos funcionarios. Lo primero es liberar la información pública, que tanto los medios como la ciudadanía accedan hasta la última hoja de los legajos de los funcionarios. Lo segundo es premiar a esos pocos buenos funcionarios, aquéllos que estuvieron resistiendo por años al reino de la mediocridad autoritaria y corrupta, merecen aunque sea un título honorífico. Lo tercero y crucial, es conocer el perfil psicológico de todo el funcionariado; saber de la inteligencia emocional e intelectual, para determinar el potencial específico de cada ser humano. Lo cuarto es permitir que la ciudadanía sea contralora de cada funcionario, desde el simple ordenanza hasta los ministros de los tres poderes; un control que deberá ejercerse en base a criterios establecidos por expertos y ciudadanos, criterios orientados por valores democráticos y de eficiencia productiva. Lo quinto, por último, es dignificar la carrera del funcionario público, hacer que por primera vez valgan los títulos y la calidad de los desempeños

 

Obviamente, el reempleo y mejoramiento de la función de servidor público tendrá como protagonista a los actores sociales y para ello será necesario articular foros sociales y educativos, donde se enseñará y aprenderá (al mismo tiempo) a reconstruir un nuevo país y una nueva cultura. No es ninguna novedad, la educación popular y la pedagogía política serán la metodología central del nuevo gobierno.

 

Ello es mejor a tener que pensar en Reducir, Reutilizar y Reciclar a seres humanos en la función pública.

 

 

 Abogado Alejandro Sánchez

Activista de Derechos Humanos y Ecologista



[1] En realidad, las tres erres aplicables son Reeducación, Reasignación y Reempleo.

 

0 comentarios